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Consumo, comportamiento y listas de compras de supermercado

Consumo, comportamento e as compras no supermercado ¿Cuánto costó su última ida al supermercado? Ok, saber de cabeza el valor es pedir demasiado. Voy a ser más directo ¿qué has comprado? Calma, no necesita pensar en cada artículo colocado en el carrito. ¿Usted compró lo que necesitaba (lo planeado) o lo que deseaba (el espontáneo)? ¿La compra costó lo que usted imaginaba o se hizo más cara? Creo que ahora has notado a dónde van las ideas presentes en este texto.

La motivación para la discusión surgió a partir del análisis de los resultados de una encuesta realizada por Popai Brasil, una asociación de minoristas, fabricantes y agencias de publicidad, publicado en el diario Valor Econômico, edición del 27/09/2010. El estudio evaluó el comportamiento de compra de 1860 consumidores-antes y después de la compra- en siete capitales del Nordeste, Sudeste y Sur del país, además de Campinas y Ribeirão Preto, y muestra que

  • En Brasil, el consumidor sale de la tienda de comestibles con una compra aumento del 125% en el número de productos de lo previsto;
  • El 81% de las marcas son elegidas frente a las góndolas. En Inglaterra este número está en el 75% y en Italia, en un 42%;
  • La fidelidad al punto de venta cayó del 58% en 1998 al 15% este año;
  • La “compra del mes” prácticamente no existe. Aunque el 61% de los encuestados que afirman que realizan las compras de alimentación, se observó que sólo el 7% lo hacen;
  • Las promociones no se aprovechan. “Mientras que el 59% dijo que comprar para tomar ventaja de una promoción, sólo el 5% de hecho lo hizo, lo que demuestra que la intención es mayor que la realidad”, dice el Valor Chan Wook Min, presidente de Popai Brasil.

La investigación revela que compramos al menos dos veces más productos que lo planeado. Aceptar esta realidad es como creer que existe un margen de error del 100%. Complicado. Si la práctica es ésta, queda claro que no existe planificación, es deficiente o es irrespetuoso. Las tres alternativas merecen destaque.

Cuando no hay planificación.
Así como la contabilidad mental perjudica la planificación financiera, comprar sin definir exactamente lo que es urgente, necesario, importante y superfluo puede hacerle perder el control durante las compras. Además, evaluar las cantidades de acuerdo con el consumo familiar también facilita la ida al supermercado.

Si el brasileño ya no necesita hacer una enorme compra mensual – recuerdo de la era de la inflación galopante -, es imprescindible que los productos a ser comprados y sus precios sean constantemente evaluados y anotados en listas. Dos prácticas funcionan bien para mí

  • Mantener de dos a tres listas de compras semanales en formato electrónico como referencia para, después de una mirada en la despensa, armarios y refrigeradores, generar la lista de compras de la semana vigente;
  • Establecer un límite de gasto financiero basado en las compras anteriores. Un techo para la compra a ser realizado, lo que me obliga a evaluar las promociones con más atención y los productos / cantidades que pretendo llevar a casa.

Cuando la planificación es deficiente.
Respetar las elecciones previas sólo funciona cuando tales elecciones existen y forman parte de la discusión familiar. En otras palabras, definir una lista de productos que se van a comprar y permitir que el carrito termine de otras cosas – como muestra la encuesta – sólo contribuye a la falsa impresión de que hay planificación.

Es importante que la planificación contemple los productos a ser comprados, los límites (financieros, de excesos en productos superfluos y emocionales) y la función de la compra. Hacer la “compra del mes” o simplemente reabastecer parte de la despensa? Dependiendo del caso, la planificación debe revisarse.

Cuando la planificación no se respeta.
¿Cuánto usted compra por impulso, incluso siendo organizado y controlado? Recuerde los resultados de la búsqueda y sea sincero en la respuesta. Difícil de medir, no es así? Decisiones económicas implican razón, pero también (mucha) emoción – de ahí tanta insistencia de nuestro lado. Esto significa que incluso los más austeros sufrirá impulsos a la hora de la compra.

Yo sería muy hipócrita si afirma que es fácil comprar sólo lo que está en la lista de compras. No, eso es realmente difícil. Sabiendo esto, acostumbro usar bien el límite financiero de la compra del día como un indicador. Un ejemplo siempre que sea posible, compro algo en promoción y uso la ventaja para llevar un producto extra.

La verdad es que este artículo debería contener sólo las informaciones referentes al estudio de Popai Brasil. Pero sólo constatar la realidad sin cuestionarla no hace mi tipo, entonces decidí agregar alguna experiencia personal al texto. El objetivo, como siempre, es hacerlo reflexionar y hacerlo más proactivo en relación a su dinero. Me gustaría su opinión sobre el tema. Hasta la próxima.

Foto de crédito a freedigitalphotos.net.

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