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Venezuela al borde del colapso intervencionismo y crisis humanitaria

Inflación, inseguridad, escasez de productos … Este ha sido el escenario de Venezuela desde hace algún tiempo. Sin embargo, recientemente, los problemas sociales y económicos se acentuaron.

Según datos del Fondo Monetario Internacional (FMI), la inflación en el país pasó a ser la más grande del mundo, alrededor del 180%. La escasez de medicamentos llevó al Parlamento a decretar “crisis humanitaria”. Los recién nacidos y los enfermos crónicos mueren en los pasillos de hospitales debido a la falta de medicamentos y equipos.

El racionamiento de energía, las largas filas en los supermercados y el aumento de la criminalidad hicieron crecer el descontento social, las protestas y saqueos. De esa forma, Caracas se viene consolidando como una de las capitales más violentas del mundo, obligando a las personas a quedar encerradas en sus casas.

La alta dependencia de la importación de bienes, la caída del precio del petróleo y el control estatal de producción y distribución de productos básicos también agravaron la crisis en el país. En algunos municipios, la fila frente a los supermercados para comprar productos básicos es de 8 horas.

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En la última semana, hasta Coca-Cola anunció que interrumpió la producción de refrescos en el país a causa de la falta de azúcar. Más del 70% de los productos consumidos por los venezolanos son importados.

Además, la oposición obtuvo la mayoría del Parlamento en las elecciones legislativas de diciembre e inició el trámite para convocar un referéndum para revocar el mandato de Nicolás Maduro, elegido presidente en 2013 por el Partido Socialista Unido de Venezuela.

El presidente venezolano, Hugo Chávez,

  • Circulación de periódicos interrumpidos. En marzo, 17 diarios venezolanos dejaron de circular por falta de papel;
  • Folga en el sector público. Inicialmente, Maduro decretó festivos los viernes como parte de un “plan especial” para ahorrar energía. Además, amplió a nueve horas diarias el racionamiento eléctrico para centros comerciales y hoteles. Después, extendió de uno a tres por semana (miércoles, jueves y viernes) el descanso del sector público. Las escuelas de enseñanza primaria y secundaria tampoco funcionan los viernes;
  • El racionamiento. El gobierno anunció racionamiento en el suministro de energía eléctrica en los 10 estados más poblados e industrializados del país, incluyendo la región de Caracas. Las ciudades pasan el día en la oscuridad, con cortes de energía de más de cuatro horas diarias;
  • Huso horario. Como forma de enfrentar la crisis energética, los venezolanos adelantan en 30 minutos sus relojes, volviendo a la zona horaria vigente hasta 2007;
  • Intervención en fábricas. Maduro ordenó intervención en las fábricas que estuvieran paralizadas y la detención de los empresarios que cesen la producción con el objetivo de “sabotear el país.

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Brasil, una nueva Venezuela?

Con Brasil viviendo una época de intolerancia política y ante disturbios entre diferentes grupos en las calles en medio de las investigaciones sobre la operación Lava Jato, mucha gente cuestiona sobre el riesgo de que Brasil “se convierta en una Venezuela”.

Sin embargo, los expertos creen que esto es poco probable. La justificación es que la sociedad política brasileña y nuestras instituciones son mucho más sólidas que las venezolanas. Aunque la polarización por aquí es alta, Brasil es un país más maduro que Venezuela.

De acuerdo a Pedro Costa Júnior, profesor de relaciones internacionales en la ESPM, que los dos países tienen en común es que ambos experimentan una profunda crisis política. Sin embargo, desde el punto de vista económico, es imposible compararlos.

“La población de Brasil es 84% más alto. El PIB, diez veces superior. El parque industrial brasileño es variado y complejo, el sistema financiero funciona de manera independiente al gobierno, el mercado consumidor, a pesar de la crisis actual, es pujante. En el campo institucional, hay pocas similitudes. Brasil tiene organismos que no se pliegan al poder, como fiscales, colegios de abogados, una prensa libre “, dice.

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