estadisticas web Saltar al contenido

Para tener dinero hay que tener compromiso

Para tener dinero hay que tener compromiso Aline dice “Navarro, una de las cosas que me molesta más en los amigos es la actitud irresponsable hacia el dinero. La gente que gasta mucho dinero con tonterías, se ve mal cuando intento alertar sobre la importancia de respetar las finanzas y apunta a ostentar un patrón de vida totalmente incompatible con sus ingresos. En el fondo, creo que todo está muy triste. ¿Qué crees de situaciones así? Gracias “.

Desafortunadamente, hay una confusión muy común cuando el asunto es planificación financiera quien suele predicar que los “pan duros” son esclavos del dinero generalmente son los amigos endeudados y cuyo patrimonio está casi todo atado a deudas aún no pagadas y cuyas parcelas todavía van mucho lejos, éste es el verdadero siervo del capital.

Aquellos que sólo consiguen tener algo usando el dinero de los demás, siempre contando con horas extras y un milagro para pagar la parte del mes no admite, pero dependen más del dinero de lo que les gustaría.

El peligro viene de la decisión emocional de intentar ocultar de los amigos la situación. La voluntad de crear una ilusión de la vida surge como un intento de enmascarar la realidad “Me quedo con el estilo de vida, seguir adelante y hacer las mismas cosas, así que nadie va a darse cuenta de nada.” El pensamiento hasta tiene sentido, pero es cruel y peligroso. La creencia que lo construye es falsa y creada sólo como una “muleta” para la situación real.

El engañado es quien intenta engañar

Quien vive sosteniendo apariencias para evitar que su realidad venga a la superficie demora a percibir que, en realidad, los únicos (y verdaderos) perjudicados con esta decisión son él mismo y su familia.

Ocurre que el dinero pasa a ser un asunto tenso, difícil, asociado a una situación de vida que el endeudado quiere evitar. Así, luego hablar de las finanzas se vuelve algo desagradable porque el tema pasa a estar asociado a problemas, falta de recursos y cuentas, muchas cuentas.

La reacción inmediata es, por lo tanto, rechazar a aquellos que respetan el dinero y hacen lo que este individuo debería hacer. Viene la prueba cabal de que jamás dejaremos de ser los mismos niños birrentos de tiempos atrás en una clásica actitud infantil, preferimos atacar a quien maneja su dinero de la forma en que deberíamos hacerlo. Puro “mimimi”.

Para tener dinero hay que tener compromiso

Lo más importante en la relación con el dinero no son las herramientas que usamos para controlarlo, ni las inversiones que tenemos para multiplicar. Lo que más interesa es nuestro compromiso con el dinero como herramienta de calidad de vida y conquista de objetivos.

Reconocer el dinero como una de las bases de una familia completa, feliz, hace la convivencia social y la realización de sueños mucho más sanos y eficientes. Lo que quiero decir es que el dinero es (y siempre será) parte de nuestro cotidiano y que no hay la opción de no respetarlo.

¿O crees que alguien va deliberadamente y deliberadamente a decidir que su proyecto de vida es pasar la mayor parte del tiempo endeudado, siendo cobrado por el teléfono todos los días, con el nombre sucio y sin conseguir enriquecerse. Pues es, nadie desea eso para sí para su familia.

Es que si no decidimos encarar las finanzas personales como una tarea a ser diagnosticada, compartida, ejecutada y acompañada, lo que estamos haciendo es justamente tomando el camino presentado en el párrafo anterior. ¿Cuánta gente hace eso, no es así?

Si no sabe dónde para empezar, acaba de empezar. Reúne a la familia, organiza una reunión para abrir el juego en relación con el dinero, hacer una lista de las deudas que posees, probar algunas planillas de presupuesto, crear responsabilidades para el día a día financiero de la casa y por ahí va. Tome un lado y haga algo.

Insisto. Son dos las opciones tener compromiso con el dinero o convertirse en esclavo de él. Dejar para después, esperar aquella promoción, esperar hasta que el cónyuge consiga un nuevo empleo o cualquier otra elección que signifique posponer esa relación recaen sobre la segunda alternativa.

Lo interesante es que siempre tenemos poder de decisión y la última palabra es siempre nuestra. Ser libre o esclavo era un dilema de vida impuesto por condiciones fuera de nuestra realidad; hoy, quien decide eso somos nosotros, soy yo, tú y la sociedad como un todo, especialmente cuando el asunto es dinero.

¿Está usted de acuerdo con mi visión? ¿Quieres complementar con alguna experiencia personal? Deja tus comentarios en el espacio siguiente o hablar a mí en Twitter – Soy @Navarro allí. Hasta la próxima.

Foto de freedigitalphotos.net.

Para tener dinero hay que tener compromiso
4.8 (95.56%) 9 votes