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Los “ni ni” ┬┐ha o├şdo hablar de ellos?

dinheirama post-o-no-Ya-oído-diles Cerca de 1,5 millones de brasileños entre 19 y 24 años, excluyendo a las mujeres con hijos y las amas de casa, ni estudian, ni trabajan ni buscan empleo.

Este pública, conocida como la “o no”, del 8% de la población en 2006 al 10% en 2011, de acuerdo con el estudio “La No-No-No Exploración inicial de un fenómeno poco estudiado”, desarrollado por un investigador en el Instituto Brasileño economía de FGV, Joana Monteiro.

De acuerdo con este estudio, el fenómeno parece ser democrático porque afecta a todas las capas de la población cerca del 40% de los “ni ni” pueden ser considerados pobres, pero el otro 60% no.

La investigación, por su carácter económico, apunta a los posibles impactos de este fenómeno sobre el nivel de desempleo futuro, ya que cuando esas personas deciden entrar en el mercado de trabajo correrán el serio riesgo de no estar suficientemente capacitadas.

El estudio llama la atención sobre el hecho de que pueden llegar a ser precozmente dependientes de programas asistenciales del Gobierno.

Por otro lado, cuando leí la noticia la primera pregunta que me vino a la cabeza fue ¿qué sucedió en los primeros 18 años de vida de esas personas que las colocó en esa condición? A lo largo de la materia, esas personas son designadas como “jóvenes desalentados”.

El desaliento es un sentimiento de abatimiento, de desánimo, de tristeza. Salvo en circunstancias muy particulares, no es normal que esos sentimientos afloren en personas que todavía tienen tanta vida por delante.

Por ejemplo, si estuviéramos hablando de jóvenes europeos, esto tendría sentido en función de la crisis generalizada y profunda que Europa viene viviendo.

Pero aquí el escenario es diferente. Como el investigador pone “ni siquiera la mejora de los indicadores de empleo, con un aumento de puestos de trabajo e ingresos, alentado la entrada de los jóvenes al mercado de trabajo.” La pregunta es ¿por qué?

Tengo una sospechosa. Creo que, en general, no estamos preparando a nuestros jóvenes para la vida adulta en su totalidad.

Esto quiere decir más o menos lo siguiente permitimos que entren en el lado “divertido” de la fase adulta cada vez más temprano, pero sin la contrapartida de las responsabilidades y obligaciones que esta fase impone.

No tengo datos sobre el perfil de esos jóvenes “ni ni”, pero no es difícil suponer que ellos conduzcan, salgan, beban, no se comportan como “adultos a la mitad”.

Para quien leyó mi artículo anterior (haga clic aquí si no lee), fue permitido de alguna manera que ellos pararan en Felicidad, Libertad o Éxito sin haber llegado nunca a la Autonomía.

Además de preocupante desde el punto de vista económico, el fenómeno debe ser visto como una gran alerta sobre cómo estamos gestionando la Educación tanto en la familia, como en la escuela. ¿Qué crees de los “ni ni”? Deja tu opinión en el espacio de comentarios abajo. Hasta luego.

Foto e is asleep, Shutterstock.

Los “ni ni” ¿ha oído hablar de ellos?
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