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Las causas de √©xito, compromiso y “finalista”

motivación-post ¿Cuántas veces empezó a leer un libro, pero luego dejó la lectura a un lado? Es probable que en su estante reposen varios libros con marcadores de página representando el punto hasta donde usted leyó y pocos libros realmente leídos hasta el final.

¿Cuántas veces has prometido a sí mismo que “este regreso al gimnasio sería definitiva y duradera”? ¿Y fue? Es grande la oportunidad de que metas como ésta sean siempre recordadas en el “tim-tim” de la entrada del Año Nuevo. “Este año voy a arreglar esto,” visto nunca?

Las actitudes así se representan todos los días, ya sea por decisiones deliberadas o por negligencia.

En el caso de que la elección se haya dado de forma consciente (aunque sus posibles posibilidades, de hecho, de abandonar una lectura que no esté alineada con nuestros objetivos o simplemente dejar de lado una actividad porque, en aquel instante, no trae ningún retorno – en este caso, los resultados pueden haber sido mal evaluados)

La negligencia ocurre cuando la ansiedad y las expectativas en torno a nuestras acciones nos colocan ante muchas opciones, momento en que tendemos a elegir muchas de ellas, no llevando casi ninguna adelante con seriedad y perseverancia – en este caso, tenemos la impresión de que estamos haciendo muy, después de todo elegimos comenzar muchas cosas. La productividad, sin embargo, sufre. Una ilusión.

El hecho es que somos buenos en conseguir las actividades que actúan en el mejor “flor de un día” estilo, un escenario ideal acordó de su amigo Leandro Mattera. Desafortunadamente, lo que sucede después de tanta energía enfocada en la iniciativa y en la fuerza de voluntad es el abandono de muchas tareas, muchas de ellas importantes.

Deliberada o no, la elección de dejar actividades importantes de lado tiene consecuencias, que comento brevemente en este artículo.

1. Perdimos tiempo

El análisis de este ítem es simple comenzar muchas tareas, abandonar gran parte de ellas y luego recomenzarlas – lo que comúnmente sucede – exige tiempo. Es decir, el tiempo utilizado al reanudar tareas abandonadas y al iniciar demasiadas actividades es generalmente lo que falta para servir de referencia para la conclusión de lo que es realmente relevante.

Es difícil notar y corregir este problema porque cuando se está ocupado el tiempo pasa rápido, un estilo de vida muy valorado hoy en día. Ten cuidado de no caer en la “trampa de la realización”, donde crees que estás haciendo mucho, pero en el fondo está apenas empezando demasiado. Atención a lo que usted es capaz de llevar adelante.

2. Perdimos autoestima y motivación

No hay como negar que la sensación de no terminar algo que comenzamos es frustrante. Para empeorar (y generar más angustia), intentamos crear justificaciones (excusas!) Para abandonar las cosas a la mitad – intentamos crear una ilusión de control a partir de la realidad obvia de que estamos manejando mal nuestras prioridades. Eso desmotiva bastante.

No raro, converso con personas desanimadas con los acontecimientos de su carrera o vida personal porque muchas decisiones importantes acabaron ahogadas por nuevos proyectos y prioridades impuestas por los demás. Es hora de elegir lo que realmente interesa y dedicarse de hecho a llevarlas a un final decente.

3. Confundimos nuestros sentimientos

Comienza a leer romance, para. Comienza a leer una biografía, para. Comienza a practicar la carrera, para. Comienza a bailar, para. La cuestión no está en experimentar y probar hasta encontrar algo que tenga sentido y agrade, lo que es válido e importante, pero en la dificultad en aprender a gustar de algo.

La confusión de sentimientos surge porque empezamos y practicamos poco cada una de las actividades, pero las respuestas de esa tarea permanecerán en nuestra “base de datos” y serán comparadas con lo que vendrá a continuación. Es bueno que sea así, después de todo eso es vivir, pero sin histórico de hacer algo con dedicación y disciplina será difícil avanzar en términos de resultados concretos.

Continuidad y esfuerzo

Tengo que hacer una alerta importante o corro el riesgo de ser mal interpretado. Este no es un texto que predica que debamos dejar de tener iniciativa o dejar de experimentar muchas actividades en el transcurso de nuestras vidas. No, este es un artículo que se centra en el otro lado de la misma tenemos que ser capaces de realizar, tiene “acabativa” llevar a cabo proyectos más elástica.

No podemos desistir de nuestro proyecto de vida porque una dificultad apareció. No podemos dejar de lado una meta importante porque las expectativas sociales parecen exigir un cambio de ruta. En esencia, necesitamos aprender que lidiar con la frustración es parte y que el éxito, sea lo que represente, es una consecuencia de nuestro esfuerzo, de la continuidad de nuestras acciones y del actuar con disciplina.

Es nuestra historia, ora bolas …

De acuerdo con la visión de que al hacernos demasiado no estamos perdiendo tiempo o desperdiciando nuestros sentimientos, estamos creando nuestra historia, sumando experiencias. Pero si actuamos así para escapar de responsabilidades mayores y de los dolores reales del crecimiento, entonces hay algo equivocado.

Por último, un hecho evidente lo que define su éxito en un determinado puesto de trabajo es su grado de compromiso con ella. El problema es que muchas personas se comprometen a partir de pedidos de los demás o expectativas de los amigos. No va a funcionar. Hagamos algo que realmente deseamos y el compromiso será con nuestro futuro.

¿Vamos a repercutir?

¿Qué piensas de esta discusión? ¿Tienes el hábito de empezar cosas demasiado y luego perderte frente a tantas opciones? ¿Y al contrario, es capaz de mantenerse disciplinado ante un objetivo personal o profesional? Deja tus comentarios aquí y también en Twitter – Soy @Navarro allí. Hasta la próxima.

Foto de freedigitalphotos.net.

Las causas de éxito, compromiso y “finalista”
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