Saltar al contenido

La novela política china y un paralelo con Brasil

A novela política chinesa e um paralelo com o Brasil Por Gustavo Chierighini, fundador de Plataforma Editorial Brasil.

¿Cuántos empresarios se involucran con política? Como sabemos, se trata de un “lugar común” en relevante parcela de nuestro empresariado profesar el distanciamiento con el universo político. Mantener lejos de la política viene de una mentalidad de que lazos así se forman sólo para generar resultados y fortalecer la economía, en un posicionamiento que tiende a dejar las cuestiones públicas para aquellos que son sostenidos con sus impuestos.

Muy bien, no deja de ser una posición a respetarse y que, de hecho, lleva alguna coherencia. El problema es cuando el universo político, del cual se practica el propalado distanciamiento, tiene el poder de elevar impuestos e intervenir con más burocracia, obstaculizando la necesaria simplicidad con la que los negocios podrían ser tocados (aquí ninguna crítica con los marcos regulatorios, esos sí muy necesarios).

La política es la misma que también propuso reducción de la carga tributaria con incentivos ocasionales y sectoriales, con la contrapartida de más exigencias y otras intervenciones. Para ayudar, además del distanciamiento político todavía existe la cultura dominante que presiona a empresarios y emprendedores a “pagar la cuenta” del tan deseado bienestar social – tesis diseminada por los medios culturales, de formación profesional e incluso por muchos ambientes de prensa.

En resumen, cuanto menor es la participación del empresariado en el proceso político -y aquí ruego para no confundir eso con la actuación para la conquista de contratos públicos-, mayor es la intervención estatal, la burocracia y los impuestos sin retorno. El resultado condiciones peores para conducir con ligereza la aventura que es generar riqueza y sustento a partir de apuestas y riesgos asumidos.

Y lo que China tiene que ver con eso?
Pero alguien puede preguntarse sobre cuál es la relación de los párrafos arriba con el título, y consecuentemente con China? En este sentido, el proceso político chino camina caótico y viene movilizando a empresarios e inversores preocupados por los caminos que una nomenclatura (típica expresión para resumir una elite política con fuerte poder de intervención estatal) eventualmente desconectada de las buenas prácticas inherentes al progreso económico puede adoptar.

Resumiendo, en contra de lo que se propala en nuestro Brasil, vemos en el caso chino el privado atento al público, pues sabe que éste es poderoso y puede, con algunas canetadas, decidir su destino.

El tema salió a la luz en estos últimos días con el alivio causado con la reaparición pública de Xi Jinping (aquí mismo ya publicamos un artículo al respecto), que es cotizado para suceder la posición del actual líder Hu Jintao. Una aparición que vino tras una misteriosa desaparición de escena, con explicaciones extrañas, cancelaciones de compromisos de gran importancia y otros síntomas típicos de naciones capitalistas desprovistas de democracia.

La situación causó inquietud en la comunidad empresarial china, ya que Xi es visto con un liberal que ve en la gradual apertura política de China el camino más seguro para el mantenimiento de su apogeo económico, y así se preocupa por el creciente éxodo de empresarios, inversores y miembros de la elite económica del país.

Sí, porque muchos emprendedores y grupos, aunque permanecen apostando, empiezan a diversificar sus inversiones y esfuerzos en otros países, así como pasaron a enviar a sus familiares para proseguir con sus vidas en ambientes donde puedan respirar mayor libertad política y de opinión.

La migración es una realidad. Se trata de un fenómeno natural generado por el acceso a los beneficios del capital, que no puede ser contenido por el nacionalismo o patrones ideológicos, y cada vez menos por la represión política y cultural.

Xi Jinping es el actor principal de un escenario político donde la lucha entre el retraso y el progreso gana proporciones y atrae la atención de una sociedad agotada con el modelo actual. Más que eso, podrá actuar, si se fortalece en el poder, como el elemento propulsor de una nueva era china, que traerá sus beneficios sociales y económicos, pero no escapándose de enfrentarse a las fuerzas conservadoras encastilladas en Pekín. Una cosa es cierta esa transformación contará con un empresariado cada vez más consciente.

Para finalizar con una clara comparación con nosotros, puso aquí una frase en una nación con una fuerte presencia del Estado en la economía, la omisión no convergen con los beneficios y prosperidad.

Quien vivirá. Hasta el próximo.

Foto de sxc.hu.

La novela política china y un paralelo con Brasil
5 (100%) 1 vote