Saltar al contenido

La maldición económica del petróleo

A maldição econômica do petróleo Por Gustavo Chierighini, fundador de Plataforma Editorial Brasil.

Estimado lector, ante todo recomiendo que no sufra por anticipación. Este título fuerte no se reflejará aquí en una lista más allá de las cuestiones medioambientales, tratando de convencerlo de abandonar la comodidad de su coche y unirse a una bicicleta o, quizás, un par de patines (usted sabe, patines usan ruedas más pequeñas y por lo tanto dependen de menos caucho …). Bueno, sé que nadie aguanta más.

Los ambientalistas, pido que no me arrojen piedras (y no pierdan el sentido del humor). Antes de condenarme a la hoguera en el tribunal de la inquisición políticamente correcta, sepan que no abogo contra la militancia ambiental -muy al contrario, la considero, cuando moderada, inteligente y por lo tanto provista de sentido crítico y de realidad, necesaria.

Este texto no hará la apología (y ni tampoco atacará) a las energías limpias y renovables, pero abordará la temática de la acomodación. Sí, ella misma, siempre fruto de la reacción atávica del ser humano y, por tanto, de sus sociedades, cuando adversidades y complicaciones ceden lugar al apogeo, al remanso, a las certezas de la prosperidad.

Observamos legiones defendiendo la sustitución de la energía fósil por las fuentes renovables, pero poco se aborda sobre las consecuencias que un excedente en reservas petroleras puede traer a un país extractivista por naturaleza, desprovisto de incentivos y repleto de obstáculos a los procesos del desarrollo tecnológico sensible y de innovación .

Los nacionalistas del pre-sal y nostálgica campaña “El petróleo es nuestro”, me piden que entender el contexto de este enfoque crítico, que no se arrepiente de la existencia de nuestras grandes reservas y tampoco es insensible a la componente estratégico que representa. Bajo esta óptica objetiva, un océano de ventajas y beneficios, incuestionablemente.

Pero el hecho es que, con tantas certidumbres, una insensibilidad puede ganar fuerza, y está directamente relacionada con todo lo que tenemos que hacer por delante para convertirse en una nación verdaderamente moderna, admirable, respetada, económicamente sostenible y competitiva.

Sin la debida calibrado en términos de sentido autocrítico, las certezas de nuestra fuerza petrolífera pueden llevarnos contra el encadenamiento del atraso, respectivamente inmensas certezas económicas, insensibilidad a los riesgos y debilitamiento de los estímulos científicos intelectuales, dependencia extractivista, tolerancia y baja conciencia tributaria , baja competitividad, fragilidad económica, contención de oportunidades de desarrollo social, subdesarrollo político, baja capacidad, miseria.

Quien vivirá. Hasta la próxima.

Foto de sxc.hu.

La maldición económica del petróleo
4.7 (93.33%) 6 votes