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La inflaci√≥n y la rutina femenina. ¬ŅY ahora?

Inflación y la rutina femenina. ¿Y ahora? La última encuesta por subíndices del IPCA mostró que las ropas femeninas tuvieron una alta acumulada en 2008 – hasta junio – del 4,02%, los zapatos del 5,08% y las joyas 1,29%. Además, los precios de los llamados Servicios Personales, que incluyen manicura, costurera, peluquería y depilación, tuvieron un alza del 4,90%. Parece poco, pero está lejos de ser.

Quien necesita estos servicios semanalmente ya debe haber percibido que nuestro salón preferido ya ha aumentado el precio del combo pedicure + manicure. ¿Y las botas para el invierno? ¿Alguien se acuerda del precio pagado en el modelo del año pasado? Las mujeres sabemos que es muy difícil vivir sin las uñas pintadas, botas de caña alta o no tener un peep toe.

Este aumento se mueve en nuestro presupuesto [Bb] pero no hay que descabellarse por cuenta de ello – y aún tener que pagar un cepillo extra. La buena noticia es que hay varias opciones para driblar los aumentos y aún seguir haciendo lo que más amamos hacer. Es lógico que para las más afoitas un poco de prudencia será necesario.

Eliana Bussinger compara, en su libro “La dieta de bolsillo”, las dietas con las finanzas personales. Es una gran comparación porque utiliza ejemplos más fáciles de entender. En este libro se enumeran varias situaciones en las que podemos ahorrar, tanto en calorías y en reales.

El ejemplo que encontré fue muy bien cuando dice que tenemos que preocuparnos. Dispara la primera piedra aquella que no va a dar una vuelta en el centro comercial cuando no tiene nada que hacer. Y la mejor opción de ocupación es hacer gimnasio. Para surtir efecto, es necesario frecuentarla al menos 3 veces por semana. Es decir, el tiempo libre fue ocupado y dos “problemas” son solucionados perder peso y no ir al centro comercial. Topa?

Desde que empecé a interesarme por las finanzas personales [Bb] fue creando una lista de alternativas para no gastar más de lo que mi presupuesto permite y así no entrar en el cheque especial sólo a causa de un zapato. Ver algunas opciones que hacen la diferencia

  • Manicura aumento de la gama. Normalmente hacemos las manos cada 7 días y los pies cada 14. Pasar a hacer de 8 en 8 días, en el 2º mes de 9 en 9 y así sucesivamente. Olvida el día preferido para pintar. Haga sólo cuando sea necesario. Los esmaltes ligeros generalmente duran más.
  • Peluquería grandes redes de peluquería por lo general tienen una universidad cabello. Es decir, todo profesional debe pasar por un entrenamiento de acuerdo con las reglas de la red y hace que el corte tenga una “ciencia”. Sí, los cortes duran más. Haga la prueba.
  • Ropa 1 sólo se compra un nuevo elemento sólo después de encender el armario. La posibilidad de encontrar un modelo parecido a lo que deseamos es altísima. Si no lo encuentra, llévelo a las amigas. Organiza bazares donde todas las mujeres llevan ropa que ya no usan para cambiar. Es una gran forma de diversión y economía.
  • Ropa 2 Aprende a personalizar partes. La aplicación de botones, encajes y bordados dan una nueva cara y cuesta muy poco. Hay hasta talleres que lo hacen.
  • Ropa 3 el Internet es una buena fuente de dinero. En sitios de subastas la gente compra y vende piezas usadas, de excelente calidad, por precios muy por debajo de las tiendas. Es muy fácil encontrar una chaqueta en óptima condición y aún cambiar por aquella bolsa que no usas desde hace décadas.
  • Zapatos conocer un zapatero fiable. Estos profesionales pueden hacer maravillas con un zapato que no tiene más gracia.

Lo esencial es siempre saber negociar y aprender a presupuestar. Las tiendas tienen una gran diferencia de precios para piezas similares. Es necesario abdicar de marcas específicas, abrir el abanico de opciones y olvidar nuevas colecciones. Las puntas de stock son las mejores opciones, pues dan descuentos de hasta un 70%. Las tiendas ya han visto que ese mercado es potencial y han divulgado las direcciones donde podemos comprar piezas de colecciones pasadas.

En fin, no es necesario ocultar la tarjeta de crédito, estallar la cuenta corriente, llorar para el marido / novio y aún sentirse hermosa. Lo importante es conseguir percibir los cambios de precios y querer negociar [Bb] . Mi última sugerencia es crear una hoja de cálculo con todos los gastos de salón y de compras. Cada artículo comprado debe ser discriminado, así como su valor.

Al final del año, el valor total se gasta en todo esto. En el primer momento será algo aterrador, porque seguramente no crees en el valor, pero el ejercicio sirve como lección para que el año que viene ese valor caiga al menos a la mitad. Tratar.


Mariana Prates es un economista de la PUC-SP y el estudiante graduado en Administración de Empresas por la FGV. Trabaja en precios de Préstamo en Folha y le encanta hacer planificación financiera para amigos y familiares.

Crédito de la foto de stock.xchng

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