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¿El rico se vuelve más rico y el pobre, más pobre? ¿En serio?

dinheirama post-rica-conseguir-rico-pobre-más-pobres Hay mucha gente que cree que el dinero sólo corre para quien ya lo tiene, tal como una ley que no está escrita en ningún lugar, sino que opera e influye en nuestras vidas cotidianas.

Por eso, los ricos quedarían siempre más ricos y los pobres siempre más pobres. Sería lo mismo de decir que el dinero atrae dinero, en una espiral de abundancia de un lado, y del otro una espiral de escasez.

Por más determinista que pueda parecer, e incluso sin entender una coma de finanzas, estas personas pueden tener una parte de razón. Este es un tema interesante de examinar y por eso vamos a él.

Inicialmente, necesitamos dejar claro que el dinero no tiene la capacidad de ejercer atracción, como por ejemplo los imanes tienen. El dinero es algo inanimado, una convención exclusivamente humana de valor que sirve para facilitar las transacciones.

Si hay algún atributo que el dinero posee, viene de nuestra parte. Entonces, por sí solo, él jamás podrá preferir a una persona, un lugar o una situación. Nosotros lo hacemos continuamente a través de nuestras elecciones, nuestros pensamientos y nuestras actitudes. Y eso tiene consecuencias.

Esto nos permite concluir que el primer factor determinante no está en el objeto dinero, sino en la persona que se relaciona con él.

Los valores morales que orientan su vida, los conceptos que ella utiliza para comprender la realidad a su alrededor, tanto en el aspecto temporal y espacial, y los comportamientos que adoptan, son determinantes para que los individuos acumulen más o menos dinero. También son determinantes para que no acumule nada.

Sin embargo, no es sólo en el aspecto personal que residen estos factores determinantes. También están presentes en el ambiente externo. Algo que podríamos llamar la oportunidad.

Por lo tanto, no es absurdo imaginar que alguien que vive en una lejana tribu africana tenga menos condiciones de formar riqueza material que alguien que vive en un país con buenas tasas de crecimiento económico.

También no es absurdo imaginar que alguien con más dinero tenga más oportunidades que posibilitan el acceso a informaciones, hechos y personas que fomentan más dinero.

La oportunidad funciona como una palanca, pero no sustituye a la conducta individual. Esto es porque hay muchos casos de personas que salen de condiciones de gran carencia financiera y alcanzan buenos niveles de riqueza o estabilidad. Así como existen aquellos que pierden buenas condiciones y experimentan pruebas financieras severas.

Sin embargo, no podemos negar una cuestión matemática en este aspecto, que favorece la creencia que estamos examinando. Una cantidad financiera mayor genera mayores ganancias, alimentando aún más la fuente que lo originó.

En realidad, aplicar 15% sobre 15 millones tiene mucho más resultados que aplicar los mismos 15% sobre 15 mil, a pesar de que no siempre cuanto mayor la base financiera, mayor es la rentabilidad sobre ella. Sin embargo, esto fortalece la lógica de que cuanto más dinero existe, más dinero se tendrá.

El hecho es que, tanto en las personas, sea en las empresas, sea en los países, existe un momento en el que el patrón existente se rompe, los determinantes externos no son suficientes y se inicia un proceso de pobreza o de riqueza.

Por lo tanto, no se trata de una ley, como la gravedad. Se trata, como máximo, de una tendencia. Y en condiciones honestas, este momento de quiebra y mutación normalmente está relacionado con la falta o la presencia de trabajo, empeño, productividad, diferenciación y generación de valor para el mercado.

¿Qué piensa usted? Deja tu opinión y deja tus comentarios en el espacio de abajo. Hasta la próxima.

Foto dinero en botella, Shutterstock.

¿El rico se vuelve más rico y el pobre, más pobre? ¿En serio?
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