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El problema en las cuentas p√ļblicas no vino sin aviso

El problema en las cuentas públicas no vino sin aviso Ya hemos perdido la cuenta de cuántas veces, aquí mismo en ese espacio, tuvimos oportunidad de comentar y criticar el deterioro consistente de nuestras cuentas públicas y externas. A pesar de la alerta de diversas corrientes económicas y de formadores de opinión, el gobierno siempre negó y acentuó con mejoras futuras.

Para la presidenta Dilma y ministro Mantega, así como varios otros miembros del gobierno, no hay ningún problema con nuestras cuentas, incluso después del reportaje de la revista “The Economist”, o incluso de las alertas producidas por el FMI, OCDE y agencias de clasificación de riesgo .

El Gobierno sistemáticamente negó esto, diciendo que todos estaban “equivocados” (crédito de las comillas para el ministro Mantega). Pues bien, en esa semana tuvimos dos pésimas noticias producidas por el Tesoro y el Banco Central (BC).

El Tesoro anunció el déficit primario del Gobierno Central en septiembre de 10.500 millones de dólares, reduciendo el superávit primario del año para sólo 27.000 millones de dólares, algo así como sólo el 0,8% del PIB. Fue el peor resultado mensual desde 1997 y el peor acumulado del año desde 2009.

El BC divulgó que el déficit nominal (que incluye pago de intereses) se situó en el 3,33% del PIB en 12 meses, alcanzando R $ 155,5 mil millones y con la deuda bruta en el 58,8% del PIB, ya tangenciando niveles de seguridad internacional.

Peor que eso, el Banco Central y el Tesoro, que deberían ser los guardianes de la política económica y monetaria, entraron en la cantilena y afirman que caminamos hacia la neutralidad fiscal (?).

Parece que en los meses finales de 2013 estos datos mejorará por el bono de abono pagado por los ganadores en la subasta del campo de Libra y recaudaciones del Refis. Sin embargo, son casos fortuitos que no se repetirán, mientras que las solicitudes de subsidio por desempleo, la rotación de la mano de obra y la Previdencia, entre otros, se perpetuar.

No fue por otra razón que cuando la divulgación de esos datos el mercado de intereses y el de cambio rápidamente se ajustaron. La aversión al riesgo subió y permitió relectura de que con esos datos difícilmente la clasificación de riesgo y grado de inversión (estamos dos escalones de la frontera) sería mantenido por las agencias de calificación.

Estresando esta situación y, teniendo en cuenta la absoluta necesidad de recursos de inversores externos para el éxito de las concesiones y el programa de inversión en infraestructura, la pérdida del grado de inversión y / o bajando en la clasificación de riesgo, sería bastante dañina para las pretensiones brasileñas de formatear el crecimiento sostenible de los próximos años, además de encarcelar de inmediato el costo de capital.

Macunaíma – el héroe sin ningún carácter Mario de Andrade – dijo “o Brasil pone fin a las hormigas, las hormigas o terminan con Brasil.” Parodiando, o Brasil golpea sus cuentas de forma general, o su deterioro va a inviabilizar el crecimiento de los próximos años.

Transferiendo eso a las inversiones y ya teniendo en cuenta la recuperación económica global, aún así será necesario actuar con diligencia en las inversiones, ya que tendremos mucha volatilidad.

Prudencia nunca hizo mal y usted debería buscar buenos gestores de recursos para invertir su dinero. Sugiero evaluar nuestras sugerencias y recomendaciones en www.orama.com.br y utilizar el canal “Contacto Sandra” para que usted tome sus preguntas acerca de las finanzas y las inversiones Sandra Blanco, asesor de inversiones de Orama. Hasta la próxima.

Foto “Brazil thumb down”, Shutterstock.

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