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Econom√≠a, inflaci√≥n, Brasil y el brasile√Īo

Economia, inflação, o Brasil e o brasileiro El día hoy está dedicado al hábito que crece con mucha fuerza en el país comprar. Elaine Costa hizo su opinión y algunas reflexiones en el artículo “¿Qué es una buena compra hoy?” Y voy a tratar de centrarse más en los aspectos económicos relacionados con el tema. Según el boletín Focus, divulgado hoy por el Banco Central, la mayoría de los economistas que participaron en la encuesta creen que la inflación para el año 2010 será del 4,62%. Este porcentaje está por encima del centro de la meta de inflación para el año que es del 4,5%.

A partir de ese resultado, queda cada día más clara la tendencia del Banco Central a elevar la tasa básica de Intereses, conocida por Selic, para intentar contener la expectativa inflacionaria. Sin embargo, la verdad es que no existe un sobrecalentamiento económico generalizado, sino un sobrecalentamiento en determinados mercados.

Mientras tanto, el mundo comienza a dar los primeros pasos para salir de la crisis. Los datos de grandes empresas e instituciones financieras (con presencia también en Brasil) muestran cifras y proyecciones que disminuyen la ansiedad y la preocupación de agentes, inversores [Bb] y consumidores. Sin embargo, hay consenso de que corre el riesgo de ver nuevas contaminaciones surgiendo en los próximos años. Pero vamos bien.

Comprando el coche como se compra banana
Algunos sectores, como el automovilístico, crecieron mucho más en la base del crédito harto que en la real capacidad del brasileño en honrar sus compromisos y aún así mantenerse al día con el patrón de vida. Nos vendieron el sueño de que era posible comprar ese nuevo modelo con poco dinero y, sin (mucho) pensar, fuimos a cambiar de coche, adquirir el primer vehículo de la familia y todo lo demás. El Dinheirama siempre trató de mantener la cautela sobre el tema. Nuestro artículo clásico, y que sugiero, se llama “Cualquier persona puede comprar un coche?”.

Cabe resaltar, claro, que no fue sólo ese sector que creció. Un auge similar se observa en el mercado de bienes raíces [Bb] . ¿Será que el brasileño conseguirá arcar con tantos pagos? Con el aumento en la tasa Selic, toda una cadena productiva será afectada y esos ajustes financieros serán, en última instancia, repasados ??a los consumidores de bienes y servicios.

Una nación de “envueltos”
Estos aumentos que parecen no constar en los índices inflacionarios hacen que los brasileños, los “embolectados”, tengan cada vez más gastos en el día a día, contribuyendo a la formación de una creciente y peligrosa bola de nieve de cuentas.

Estamos hablando de una tendencia. Tal vez el Banco Central opte por ignorar esa expectativa y decida mantener la tasa Selic, tal vez no. Estamos en el año electoral y es imposible saber lo que puede suceder hasta el final del año. Una cosa, sin embargo, parece cierta la salida de Henrique Meirelles de la presidencia del BC.

El Gobierno, gran gastador, también influye en la inflación
Durante la crisis, el gobierno actuó abriendo mano de impuestos y aumentando sus programas sociales. Para momentos cataclísmicos como lo que el mundo pasaba, pareció ser la decisión más acertada. Ahora el momento es otro los gastos del gobierno necesitan ser mejor planificados. Un buen ejemplo está en la cuestión estructural, pues Brasil posee un déficit enorme en infraestructura que puede emperrar el crecimiento del país en los próximos años.

El país y su población son espejos; el brasileño y su gobierno acabaron gastando mal. Todo bien, era un período particular, pero ahora es el momento de pagar la cuenta. Si el crecimiento es sostenible, más y más gente tendrá acceso al crédito harto. Planificación y educación financiera [Bb] son fundamentales para que esto pueda servir de impulso. O la burbuja va a estallar allá adelante, como ya vimos ocurrir por ahí.

Crédito de la foto de stock.xchng.

Economía, inflación, Brasil y el brasileño
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