Saltar al contenido

Econom√≠a brasile√Īa despu√©s de la euforia, el sentido com√ļn y las dudas?

Economía brasileña después de la euforia, el sentido común y las dudas? Por Gustavo Chierighini (@GustavoChierigh), fundador de Plataforma Editorial Brasil.

Queridos lectores, esta vez dejaré de lado el tono ácido de otros textos y los invitaré para avanzar conmigo en un análisis que pretende chocar contra el sentido común reinante, que en los últimos tiempos viene ganando fuerza entre algunos analistas y pensadores de nuestro contexto económico- negocio.

Con la sucesión de los resultados pifios alcanzados en los últimos dos años (“Pibinho” en 2011 y “Pibizinho” en 2012), escuchamos los tambores del triunfalismo varonil silenciar, poco a poco. Los ojos llenos de fuego y entusiasmo poco a poco se volvieron opacos; los rostros que resplandecían en optimismo con el futuro pasaron a presentar arrugas de preocupación; y las noches bien dormidas pasaron a ser vencidas por el insomnio.

Equivocadas o no, estas reacciones reflejan un escenario de creciente aprehensión con nuestro futuro económico, poblado por innumerables variables, con destaque para

  • PIB que tarda en reaccionar ante todos los estímulos e intervenciones estatales (en curso desde el primer semestre de 2011);
  • Resistencia de los índices de inflación, que aparentemente no respetan ni siquiera una cesta básica deshonrada;
  • Perseverantes cuestiones no ecuacionadas del complejo que habitualmente denominamos como “Costo Brasil”.

En resumen, una coyuntura muy poco estimulante. Aquí una pregunta ¿cómo tener un sueño reconfortante en medio de todo esto?

Cuando observé el inicio de las trompetas nacionales anunciando, allí por los ancianos de 2007/2008, que el país del futuro llegó para quedarse, empecé a perder el sueño. Aquella atmósfera reinante de “juego ganado” comenzó a causarme preocupaciones.

En seguida, en el post-crisis, cuando las trompetas pasaron a ser acompañadas por tambores que anunciaban que el gigante dormido “había despertado con hambre y fuego a los ojos” y que las olas de más allá del mar no pasarían de “marihuas”, bueno, ahi empecé a no poder dormir.

Para empeorar, vino la constatación de un pensamiento político-económico crecientemente hegemónico, que caminaba sin el beneficio de la duda que una oposición competente garantiza y sin un empresariado comprometido en ofrecer una óptica constructivamente crítica. Dormir estaba muy complicado.

El hecho es que mi sueño viene volviendo a la normalidad desde que pasé a observar el reciente silencio de los tambores y trompetas, ahora dando lugar a susurros y comentarios tomados de duda, temor y expectativa.

El impactante recado dado por la suspensión de algunas importantes inversiones y las críticas provenientes de voces empresariales más agudas (vale la pena leer la entrevista concedida por el empresario Jorge Gerdau a Folha de São Paulo) confirman el nacimiento de la era de las dudas y de los cuestionamientos, que como el resultado trae de vuelta el implacable sentido crítico a la escena nacional.

En medio de eso, los movimientos de oposición empiezan a construir una alternativa – no predice la oposición a este o aquel gobierno, pero defiendo que su inexistencia es perjudicial para las democracias y sus economías. No pienso que el momento sea de temor, sino de interrogantes. La consecuencia de ello es la sana percepción de que todavía tenemos mucho para construir.

No hay potencias verdaderamente democráticas nacidas del pensamiento único. No hay éxito sin la convivencia con las dudas y no hay futuro sin el trabajo duro. Que podamos retomar las buenas noches de sueño para despertar dispuestos a hacer lo que hay que hacer. Manos a la obra. Hasta el próximo.

Foto de freedigitalphotos.net.

Economía brasileña después de la euforia, el sentido común y las dudas?
4.8 (96%) 5 votes