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¿Cómo dar mesada a los hijos?

asignación de dar niño dinheirama post-como He visto mucha distorsión en relación al uso de la mensajería y eso me preocupa. El asunto es serio, merece atención e información. Veo familias adoptando ciertas “metodologías” que comprometerán la relación de los niños con el dinero y sus desdoblamientos.

Explico hacer del mesado instrumento de condicionamiento infantil es el camino más fácil y desastroso dentro de las relaciones humanas. Un ejemplo de estas prácticas es vincular la mina al cumplimiento de tareas o conductas sociales.

Estos condicionamientos hieren el acto de educar y pasan lejos de la Educación Financiera Infantil. Adoptar subsidio o la oferta de dinero, teniendo el acceso directo “adquiere, se da aquí” es una decisión perezoso!

La mesada debe ser una herramienta en el aprendizaje financiero y no debe, jamás, ser usada como objeto de cambio. Se pierde todo el sentido, por ejemplo, cuando la vinculamos al desempeño escolar, como castigo a comportamientos malos o recompensa por actos de ciudadanía.

La educación no es intercambio comercial

A veces es difícil entender la negociación que es hecha por algunas familias. Es antipedagógico atrevar pérdida o ganancia de dinero de la mesada a acciones cotidianas naturales como bañarse, reclamar de algo, desobedecer y, pasmarse, perder algunos centavos de la mesada cada vez que vaya a la cama de los padres por la noche.

No critico aquí la intención de los padres, pues creo que son las mejores, pero como educadora necesito traer otra información con el objetivo de debilitar tales métodos, estimular la reflexión y la búsqueda de conductas más apropiadas.

Veo que, por desconocimiento de prácticas más adecuadas o por entender las relaciones humanas bajo la óptica capitalista, muchos padres acaban perdiendo cuando el asunto es dinero. En el futuro, las posibilidades de dificultad de relación personal y de trabajo por parte de estos niños son algo que se piensa. Recuerde que los ejemplos en la infancia poseen un peso grande en la vida adulta.

Las conductas de los padres forman, fijan creencias, orientan elecciones y acciones de sus hijos. La mente infantil absorbe todos los estímulos rápidamente, los cuales contribuir a la formación del Yo. Lo que ha sido absorbido se manifestará más tarde en pensamientos y actitudes.

Cuando el dinero se asocia de forma equivocada con la cooperación, el respeto, la expresión de emociones, la autocuidado, la responsabilidad como ciudadano, los niños están siendo condicionados a hacer todo a cambio de algunas monedas. Este no es el concepto inteligente de mesada.

Esta es una forma peligrosa de comprender la vida y sus propósitos. ¿Dónde quedará, por ejemplo, la solidaridad y la libre cooperación en la cabeza de esos niños?

Verdaderas relaciones humanas no encuentran resonancia en el mercantilismo. No se compra respeto, tolerancia, fraternidad o amistad sincera. Muchos están confundiendo la realidad, ya que permanecen distraídos por la masa de toda la finalidad cuantificar la relación con sus hijos.

Accesos directos y distorsiones peligrosas en el uso de la combinación

Educar a un hijo da trabajo incluso. En el momento en que el cansancio habla más alto y si no estamos centrados en nuestro propósito de formación, acabamos optando por los atajos cedemos a las birras, damos presente porque queremos sosiego, tenemos actitudes basadas en el sentido común, no ponemos límites, compramos porque todo el mundo compra, “compramos” el comportamiento y el cumplimiento de reglas y por ahí va.

Sólo que la educación implica la formación del individuo en su totalidad. Educar integralmente a nuestros hijos es desarrollar el sentido crítico, prepararlos para que vean más allá de lo obvio. Sólo así construiremos caminos para una vida más ligera, feliz y lejos de las distorsiones que vemos por ahí.

Distorsiones que la mayoría insisten en llamar de evolución, modernidad y otros adjetivos atractivos. La familia es la base, es decisiva para la formación de ciudadanos conscientes y más sanos emocionalmente. ¡Lo contrario es regresión!

¿Y la mesada? Educar financieramente es enseñar que el dinero es un recurso finito y necesario. Que, cuando está bien comprendido y administrado, nos proporciona una vida material confortable y calidad de vida.

El dinero es un medio y no un fin en sí mismo. Para todo esto hay que cambiar modelos internos que muchos de nosotros, los adultos tenemos! Y todo eso comienza con la mesada. La Educación Financiera Infantil comienza dentro de cada padre, madre o responsable.

El tema llega a ser incómodo, pues toca en puntos sensibles de nuestro cotidiano. Pero hay que poner el tema en pauta para la construcción de nuevos modelos. ¡Es lo que creo como madre y educadora financiera!

Le invito a formar parte de esta discusión y compartir su forma de entender este tema. Utilice el espacio de comentarios a continuación para ello. Abrazo y hasta la próxima.

De fotos de los niños, Shutterstock

¿Cómo dar mesada a los hijos?
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