Saltar al contenido

Brasil y Mercosur ¬Ņlleg√≥ la hora del “Braxit”?

Estamos viviendo una de las semanas más agitadas de Brasil, con los movimientos contra y a favor del impeachment del gobierno en niveles crecientes de efervescencia.

Un comentario interesante, que surgió esta semana, es la posibilidad de que Brasil sea suspendido temporalmente del Mercosur en caso de impeachment, hipótesis que fue levantada inicialmente por la representante de Argentina.

Al ver la nota en la prensa, mi reacción inmediata fue hacer un comentario sarcástico en las redes sociales, sugiriendo que Brasil no sufriera una suspensión temporal, sino una expulsión en carácter permanente, pues sería una buena forma de librarse de las “malas compañías “Del Mercosur.

En la Unión Europea (aquella que el Mercosur quería copiar, pero nunca llegó ni cerca), Inglaterra discute su posible salida del bloque, en un movimiento que viene siendo llamado “Brexit” (la salida de Gran Bretaña). Tal vez sea un momento interesante para pensar en el “Braxit” (la salida de Brasil del Mercosur).

Las cosas hasta parecen estar mejorando en el Mercosur (bien, al menos del lado de nuestro socio más relevante, Argentina), pero sigue siendo un club de países allá de “perdidos” y cuyos beneficios de participar nunca fueron claros.

Son países frágiles económicamente y que no se apoyan comercialmente. Por el contrario, existen muchos episodios de pura “traición” entre miembros del Mercosur. El Mercosur acaba dando a mucha gente la impresión de ser un proyecto político para atender a intereses que, definitivamente, no son de la mayoría de la población (al menos de Brasil).

Lectura recomendada En tiempos de crisis, mano firme y verdadero liderazgo (y no lo que están haciendo por ahí)

Podemos ver la “calidad” de nuestros socios por las tasas de interés básicas de los países miembros. Brasil con el 14,25%, Argentina con el 24,78%, Venezuela con el 20,61%, Paraguay con el 6,00%, Uruguay con el 9,25% (datos del Banco Mundial).

Cuando comparamos con las tasas practicadas en las economías desarrolladas, la discrepancia bordea el absurdo, pues, con raras excepciones, las tasas oscilan entre cero y 1% al año (eso cuando no son negativas).

Pero no necesitamos ir tan lejos. Tenemos un grupo de países en América Latina que, a pesar de los problemas y de la corrupción (que parece llegar a niveles incontrolables en esa región), tomaron rumbos económicos mucho más sabios que los nuestros. (O al menos intentan soltar) vieses ideológicos superados y adoptan una postura más “pro-mercado”, que resulta en una significativamente mejor desempeño económico.

Son países como Chile, Perú y México, cuyas tasas básicas de interés son, respectivamente, el 3,50%, el 4,25% y el 3,75%. Son países que, a los trancos y barrancos, vienen haciendo la lección de casa (económica). Es aquel grupo del que deberíamos estar próximos, pero en esta clase de alumnos latinoamericanos, Brasil optó por unirse con los baderneiros y con la “clase del fundón”.

Hay ‘s una línea de escritor y orador Jim Rohn (uno de los pioneros de la zona de autoayuda, motivación y desarrollo personal) que dice ‘somos el promedio de las cinco personas que pasan más tiempo.’

Si ese razonamiento es válido para los países también, no será difícil llegar a la conclusión de que necesitamos, lo antes posible, “subir esa media”.

Lectura recomendada La suma de todos los miedos Brasil, víctima de la conformidad

Foto “Mercosur”, Shutterstock.

Brasil y Mercosur ¿llegó la hora del “Braxit”?
5 (100%) 2 votes