Saltar al contenido

¿Vivir de forma superficial o intensa? ¿Cómo queda la calidad de vida?

Viver de forma superficial ou intensa? Como fica a qualidade de vida? Vida señala la necesidad de volver a casa: nuestra estadounidense. Una vuelta con carácter amoroso y no egoísta. Observo que muchas personas están anestesiadas y acaban viviendo en la superficialidad. La demanda loca de lo cotidiano acelera y contribuye a esa vida rasa, donde no hay mucho espacio para estar consigo, conocer mejor sus voluntades y decidir por la mejor opción. Desgraciadamente, «somos llevados» por eso o aquello …

Acabamos transportados a lugares sin identidad, empleos sin trabajo, relaciones sin amores, metas sin ideales, sentimientos sin sentido. La falta de conocimiento sobre nuestras reales necesidades y lo que nos hace felices acaba generando enfermedades físicas y emocionales, ya que el distanciamiento del Yo trae consigo consecuencias negativas en algún momento de la vida.

Otros aspectos, como el consumismo, las presiones de una sociedad volcada a apariencias y el empobrecimiento cultural en pleno siglo XXI acaban distanciando a muchas personas del Belo, del Bien y del Bien. Eso tiene reflejos pesadísimos también en el aspecto financiero de las familias, como usted bien sabes.

Piense un poco y recuerde cuál fue la última vez que usted:

  • Miró al cielo;
  • Expresó su cariño para las personas que ama;
  • Miró en el espejo y le dijo: «Usted nació para salir bien!»;
  • Ayudó a alguien por el simple placer de colaborar;
  • Pidió perdón;
  • Cambió la tarde en el centro comercial por un paseo en el parque;
  • Enfrentó la casa con flores;
  • Decidió por la salud financiera y asumió el control de la hoja de trabajo doméstica;
  • Rompió con las amarras comportamentales que te prendían en el automatismo y fue a hacer lo que realmente valía la pena para ti.

Es necesario desarrollar una relación más real y sana consigo, con el otro y con la naturaleza. Todos corremos el riesgo de caer en la trampa de una Vida Red, para usar las palabras del sociólogo Zygmunt Bauman, en el que todo es temporal. En ese escenario, las personas se sienten confusas en medio de tantas transformaciones e informaciones y acaban con la sensación de estar perdiendo su condición humana.

Todo esto «asociado con la proliferación del consumo de recursos y el éxito, haciendo que la gente, incluso en dificultades, perplejo e incierto, están más interesados en elegir entre diferentes marcas de productos y las ofertas más sin fin, que con su condición de ser y estar en el mundo».

Este texto es una advertencia para mí y para ustedes. Una pausa para reflexionar sobre cómo conducimos nuestra vida, si nuestros días están siendo bien vividos, si realmente logramos sentir ese cotidiano y provocar cambios. La revolución principal debe ocurrir dentro de nosotros para consolidar nuestra posición como seres humanos, no humanos teres. ¿Qué tal aprovechar el día de fiesta prolongado para empezar en lugar de sólo reaccionar?

¿Está de acuerdo con esta idea? Comparta con nosotros su punto de vista en el espacio de comentarios abajo. Abrazo y hasta la próxima.

Foto de sxc.hu.

4.8
23