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Vencer a sí mismo es la mejor inversión que usted podrá hac

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Las emociones están presentes en nuestro día a día y esto se puede observar en diferentes situaciones. En la toma de decisiones financieras, este efecto también está muy presente.

Quien nunca oyó hablar del «efecto manada», aversión mayor las pérdidas y menor a los riesgos, optimismo excesivo, burbujas, autoconfianza exagerada, etc.

Por lo tanto, es erróneo presumir que nosotros, los seres humanos, somos siempre racionales. Vea nuestro comportamiento en ralación al tabaco, obesidad, compras.

Para una mayor reflexión, podemos considerar el discurso de la Vera Rita Ferreira de Melo, psicoanalista y experto en finanzas del comportamiento tema: «El yo existe sólo en el presente. No existe en el futuro.

Recomendada de libros electrónicos gratis: De inversión de deuda

Aprender! Somos mucho más irracionales que racionales

Hablamos y prometemos mucho, pero realizamos poco. Voy a empezar esto o aquél el lunes; cuando gane mejor salario, voy a invertir; el año que viene voy a comenzar el proyecto. Son palabras al viento.

El pionero de la economía del comportamiento, Daniel Kahneman, también apoya esta verdadera irracionalidad que dice: «Los inversores tienen más ideas, el más dinero pierden.»

Somos mucho más irracionales que racionales. Tenemos muchos más casos de fracaso que de éxitos en las inversiones. Pero hay ejemplos excepcionales en el mundo real.

Ver las historias de éxito de Buffett y Barsi. Basta empezar a leer un poco la biografía de ambos para percibir cuánto el lado comportamental equilibrado, disciplinado y constante contribuyeron a dar solidez a sus inversiones.

Así, debe tener muchos otros ejemplos por afuera, de personas actuando con conocimiento, vida frugal y fuerte autocontrol.

Racionalmente podemos suponer que las personas van a ahorrar toda la vida para gozar después en la jubilación. Que van a gastar menos de lo que ganan e invertir mensualmente, de forma continua, para capitalizar los intereses compuestos. No es lo que sucede en la práctica.

En realidad, necesitan ser despertadas, empujadas, estimuladas en cierta dirección – para ahorrar, invertir, en vez de esperar que lo hagan por voluntad propia.

La inercia está muy presente. Pocos son movidos para la acción e implementación de un hábito saludable, sea de cualquier naturaleza.

Lectura recomendada: Libro: Como era de esperar irracional

Hago aquí tres reflexiones para visualizar la presencia conductual en nuestro día a día, en el campo de las finanzas:

1) Es difícil modificar un hábito

Somos capaces de pasar más tiempo tratando de invertir mejor para ganar un 0,5% por encima de la inflación mensual, que tratar de recortar un porcentaje similar en el presupuesto.

Vaya de encuentro con lo que se observa corrientemente: aumento del nivel de vida en la misma proporción o incluso mayor que el aumento del salario.

En el primer caso, ¿por qué no potenciar invirtiendo mejor y también cortando gastos en todas las rúbricas posibles? Y en el segundo, ¿por qué no congelar el nivel de vida hasta que se tenga no uno, sino dos aumentos de salarios?

2) Somos irracionales cuando hacemos inversiones

Sabemos que no hay remedio que sirva para combatir todas las enfermedades, y que lo que está indicado para todo, en realidad no sirve para nada.

No hay una inversión que sea útil y viable para todos. Así como manejar la curación de una patología requiere medida puntual, considerando las características del paciente, el manejo de sus finanzas también demanda análisis y decisión individual.

Definitivamente no hay una fórmula mágica para la educación financiera, así como no hay una inversión que sirva para todo y todos.

Cuanto más conozcamos agregando junto con la experiencia práctica, más consolidar nuestra educación financiera, así como mejorar nuestras inversiones.

Es de grano en grano que la gallina llena la charla. Es por la fundación que empezamos la construcción de un edificio, así como con conocimiento y disciplina forjamos la solidez de nuestra educación financiera y de nuestras inversiones sostenibles.

Canal de vídeos recomendados: TV Dinheirama, el canal de la educación financiera

3) Hacemos cosas sobre la base de lo que hemos visto a alguien hacer y no según nuestro propio juicio

Somos más vulnerables a seguir las opiniones de lo que primero estudiar consistentemente y luego decidir dónde y cómo invertir, considerando nuestro perfil, objetivo y plazo disponible.

No hay una empresa igual a otra, incluso dentro del propio segmento de actuación. No hay nadie igual a ti.

Entonces, para ser consistente, no sirve copiar y pegar la estrategia de quien sea. Eres único.

Usted tiene que adquirir y compartir conocimiento con todos, pero al mismo tiempo ir construyendo una base para que asuma el compromiso y la responsabilidad por sus finanzas en el presente y con proyección para el futuro.

Recuerde que usted no pilota con los ojos de otra persona. Usted es el dueño de su dinero. Administrarlo como si fuera una empresa.

Tenemos así:

  • Mucha dificultad para ahorrar e invertir;
  • Hacer ejercicio regularmente y controlar el peso;
  • Alimentar de forma sana y consumir moderadamente;
  • Leer y reflexionar con regularidad.

Es el sesgo conductual, irracional, pero verdadero. Está presente en nuestro mundo humano mucho más de lo que podemos imaginar.

Lectura recomendada: Soy culpable de mis problemas financieros?

Compras emocionales

Por otra parte, en la práctica, en lo que se refiere al consumo, nos movemos por las emociones. Nuestras compras no son racionales.

La cantidad de cursos de marketing y ventas da de goleada en relación a los cursos de cómo comprar. No se queda en el 7 x 1. El marcador es mucho más dramático: Da de 70 x 1. Es una verdadera goleada, injusta, resultando en consumidores ingenuos y despreparados.

¡Tenga en cuenta que los mejores anuncios y anuncios siempre traen un carácter emocional impresionante! ¡Marketing en acción! ¡Es usted cayendo en la arapuca! La economía no es una ciencia exacta. Se mueve mucho más por la emoción.

La razón es la punta del iceberg, o sea, nuestra irracionalidad es la parte dominante. Hasta parece que ser racional significa ser potencialmente irracional.

De esta forma, el campo de la economía fue y seguirá siendo transformada por la visión comportamental que necesita ser mejor entendida, estructurada y practicada.

La verdad es que nosotros, los seres humanos, somos más complejos de lo que podemos suponer.

Cuanto más comprendemos el lado comportamental y su influencia dominante en nuestras decisiones económica y financiera, mayor será el avance que daremos hacia la construcción de un consumo sustentable, que podrá traer una longevidad con calidad de vida.

Lectura recomendada: técnicas de venta peligrosas que apelan a sus emociones

  conclusión

¿Cómo protegernos de la irracionalidad? El primer paso es reconocer que somos vulnerables.

Que siempre somos y actuamos de forma racional e irracional, y que eso es normal. También coexisten en nuestras decisiones financieras, para el bien y para el mal.

Es importante reflexionar que la clave del éxito no está sólo en teorías y herramientas ya disponibles, sino en nosotros. Principalmente en nuestro comportamiento traducido en hábito saludable.

Administrar nuestros impulsos y emociones en beneficio de nuestras finanzas es un camino individual, difícil, pero posible y transformador. Sólo depende de nuestra decisión y acción.

Por lo que ganar sí mismo es la mejor inversión!

Acabar dejando estas recomendaciones de libros sobre el tema (tres son del Prof. Dr. Vera Rita Ferreira de Melo ..):

  • Decisiones Económicas: ¿Ya has parado para pensar?
  • Psicología Económica
  • La Cabeza del Inversor

¡Un gran abrazo y hasta el prójimo!

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