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Usted, su comportamiento financiero y el consumismo

Você, seu comportamento financeiro e o consumismo Hoy en día, presenciamos constantemente un patrón de comportamiento financiero si se repite: gastar más de lo que se gana. Tal modelo insiste en estar presente aunque el individuo sepa sobre ese principio básico de las finanzas personales. Actualmente, a pesar de la infinidad de informaciones sobre planificación financiera, muchas personas hacen justamente lo contrario y se endeudan más allá de la cuenta.

El comportamiento de la deuda, la delincuencia, la culpa y la frustración aprisiona al individuo en el círculo vicioso de ganar-perder. Saber que no podemos comprometer el presupuesto entero parece no bastar para frenar los instintos consumistas ampliamente estimulados diariamente. ¿Por qué, usted debe estar preguntando?

La cuestión implica el comportamiento y el complejo universo interior humano. Para tratar de salir de los hechos más claros y encontrar algunas herramientas que pueden ayudar a poner las cuentas a tiempo, traer algunos puntos importantes de este rompecabezas mí y mis motivos llamada!

¿Por qué compramos?
Compramos básicamente para satisfacer necesidades primarias, para obtener placer o aliviar los dolores. ¿Con qué motivo se identifica más? ¿Hay cualquier artículo comprado que lleva con pensamientos como «podría haber dejado después de que compra», «debería haber tomado otro más barato», «cuando lo uso?» «Voy a tomar unos meses para pagar esta deuda,» «por lo que me critican cuando se sabe que compré de nuevo», «voy a hablar que tengo de esto», «una y otra vez me la pata con la tarjeta de crédito», «pero yo estaba en necesidad de un cuidado» o similar?

El propósito de esta reflexión es a provocar un momento de conocimiento de las razones para comprar y así mostrar que hay ocasiones en las que el consumismo puro y simple en lugar de consumo consciente.

El consumo consciente trae consigo los beneficios de una compra bien hecha y placentera – el bienestar y la tranquilidad de un buen negocio realizado, en lugar de un «peso» cada vez que miramos al bien adquirido. El peso es aquella historia de mirar al producto y recordar que aún no pagamos todas las prestaciones o nos arrepentimos de la compra, aunque esta se haya hecho la vista y con un buen descuento.

El consumismo cuenta y se aprovecha de nuestra poca paciencia, irritabilidad, inmediatez, baja tolerancia a la frustración, optimismo excesivo, ansiedad, poco autocontrol, vergüenza, contabilidad mental y el sentimiento del «yo merezco». Todas estas trampas están presentes en nuestro cotidiano y hay que saber que existen para que el mando quede-al menos la mayor parte del tiempo- en nuestras manos.

Estar atentos a nuestros comportamientos nos lleva a una vida más sana financieramente. El principal es buscar la coherencia interior. Cuando algo no va bien, probablemente intentaremos llenar el vacío o disfrazar los dolores de compra. Sólo que ese es un paliativo peligroso, pues trae consigo más problemas futuros (la frustración post-compra, el endeudamiento y el desperdicio de dinero).

¿Cuál es línea tenue entre comprar y ahorrar?
Por regla general, optamos por el consumo inmediato (y quedamos felices ahora) y acabamos no pensando en todo momento futuro que estaremos comprometidos con deudas o arrepentimientos, lo que puede causar una gran molestia. Las motivaciones emocionales se superponen a las racionales en muchos momentos. Nos quedamos atrapados en situaciones repetitivas. La razón de esto es nuestro estándar interno, nuestras creencias personales.

Para salir de esas situaciones, hay que mirar hacia sí y buscar encontrar los motivos (de nuevo ellos), que son desencadenantes para esos comportamientos no deseados. ¿Es difícil conocer o crees que todo está bien con tu presupuesto comprometido?

Le sugiero que intente prestar atención a las conversaciones de las personas de su círculo de convivencia, ellas pueden dar pistas interesantes sobre cómo usted se muestra, cómo se comporta, como consume. Un ejemplo es el famoso discurso «comprado otro?», «Esto es nuevo?», «Pero se necesita otra?», «¿Es ser capaz eh!» Y así sucesivamente. Estas simples frases pueden significar mucho, entonces es bueno estar atento a los comentarios!

Así, preferimos comprar ahora y dejamos para mañana aquella inversión que hace tiempo ronda nuestra mente. Siempre el después, el mañana sin fecha para llegar. Suficiente! Acepta que nuestras actitudes inmediatas deben dar lugar a la planificación a largo plazo.

Juzgamos y sugerimos siempre
Nosotros, muchas veces, somos eximios jueces de los demás. Podemos hacer de este hábito algo más positivo cuando traemos ese juicio a nuestra vida, aplicando a nosotros mismos nuestras implacables soluciones y críticas dadas a la vida financiera ajena. Con un poco de atención, usted conseguirá hacer de sus palabras y de sus sentimientos en relación al otro un importante aliado en su proceso de autoconocimiento. Me explico.

Generalmente, lo que te incomoda en el otro es reflejo de tu propio comportamiento; usted acaba teniendo conductas parecidas. Luego, queda la pregunta: ¿será que su conducta financiera está alineada a lo que usted sugiere para su amigo? ¿Hasta qué punto usted aplica en su vida los consejos dados con tanta certeza? Recordando que es a partir de nuestra propia experiencia que podemos sentir la dimensión de los hechos. Las experiencias cambian conductas.

¿Cómo juzgamos a los demás y cómo traemos esos juicios para nuestra vida es una reflexión oportuna, no crees?

Una experiencia particular
Después de muchas vivencias dentro del aula, en empresas y junto a los lectores del Dinerma, puedo afirmar que el primer paso para la búsqueda del equilibrio personal y, consecuentemente, del equilibrio en el área financiera es el autodescubrimiento. El conocimiento libera y rompe ciclos limitadores. ¡Funcionó conmigo!

«Autoconocimiento, al final, sólo con él podemos promover alguna transformación en nosotros. Sin ella, nos vamos en la ‘ola’ de los demás, actuando más en cuenta el impulso y la masa que adecuadamente por la conciencia y el libre albedrío «- Divaldo Franco y César Said

¡Piense en eso! ¡Un abrazo y hasta la próxima!

Foto: sxc.hu.

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