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Un nuevo consumidor y ciudadano: el poder de la clase media brasileña

Um novo consumidor e cidadão: o poder da classe média brasileira Para sorpresa de los estudiosos y políticos, en las tres últimas décadas Brasil dejó de tener esa distribución económica y social que podía ser representada por una pirámide, con una amplia franja de pobreza [Bb] en la base, una clase media reducida y un pico menor aún, relativo a la clase alta.

Actualmente, estamos partiendo hacia una nueva representación gráfica, el «rombo», donde la base está más estrecha, pues la Clase D engrosó la Clase C (o clase media), con consecuencias para los hábitos y el consumo. El pico, a su vez, también se extendió ligeramente, con nuevos ricos que integraron a la élite.

Hoy, la Clase C está constituida por familias que cuentan con una renta mensual entre tres y diez salarios mínimos. Este ingreso, para una gran parte de esa población, ha sido alcanzado en los últimos años como consecuencia de diversos factores, entre ellos las políticas de eliminación de la pobreza e inclusión social de los gobiernos recientes y el crecimiento económico del país en su conjunto.

Con el aumento del poder adquisitivo y la utilización de varias formas de crédito, la nueva clase media ha demostrado un gran interés en nuevas tecnologías, bienes de consumo y elementos cotidianos. Así, este grupo aumentó el consumo, mejorando su nivel de vida y moviendo el mercado interno de productos industrializados, así como el de comercio y servicios.

Los estudios de la Fundación Getúlio Vargas (FGV) y de la Federación de Comercio (Fecomércio) prevén que el movimiento ascendente de las clases D y E continuará durante al menos ocho años -la Clase C, o clase media, representa el 50,5% población del país. Este es un nuevo dato que deberá ser considerado por los gobiernos en la adopción de políticas públicas. Además, es un factor extremadamente relevante para la planificación, el marketing [Bb] y los estudios sociales.

El mercado interior es fuerte …
La nueva situación de la mayoría de la población brasileña, es decir, de 95 millones de brasileños que se ubican en la clase media, hace que existan perspectivas de crecimiento sostenible para Brasil, con menor dependencia de la situación económica externa.

Sólo en los últimos 10 años, 31 millones de brasileños pasaron a formar parte de la clase media, con aumento de la escolaridad y poder de compra de consumidores. Además del gran número de nuevos puestos de trabajo, en el mercado formal e informal, las mujeres también pasaron a trabajar, alterando la situación de ingresos de las familias. Más artículos pasaron a formar parte del cotidiano de los brasileños.

… pero la crisis internacional merece atención!
Es claro que Brasil también está sujeto a las consecuencias de una crisis mundial. Dependemos de las inversiones [Bb] externos y tenemos gran parte de nuestra economía sostenida por nuestras exportaciones. Nuestro crecimiento tiene relación, sí, con lo que sucede allá afuera.

Y, por ese motivo, el brasileño necesitará estar más atento antes de hacer nuevas deudas. La clase media y la clase baja, que en los últimos tiempos han mejorado de vida gracias al crédito y las financiaciones concedidas, ver un cambio en las reglas del mercado.

¿Qué tiene que hacer en relación con su dinero?
Las compras de coches en prestaciones a perder de vista, por ejemplo, tendrán que ser bien evaluadas, porque el momento requiere cuidado. Es necesario aprender a seleccionar mejor las compras, buscar el mejor precio y, si es posible, retirar las deudas – después de todo, el escenario es incierto. Es importante:

  • Establecer un presupuesto mensual por escrito;
  • Intentar vivir con su propio salario y dentro de sus posibilidades;
  • Preferir comprar a la vista;
  • Evitar hacer préstamos personales con tasas de interés elevadas, ese es un último recurso a ser utilizado;
  • Al hacer una financiación, observar cuánto se va a pagar de intereses al año y no sólo dentro del mes;
  • Evitar la trampa del parcelamiento, ya que la compra en esta modalidad puede significar pagar dos (y hasta tres) veces el valor del bien a la vista.

La evolución debe ir acompañada de una participación
La participación social y la conciencia de la ciudadanía también acompañan el ascenso social. Hoy hay mayor control del consumidor sobre sus derechos, lo que indirectamente también lleva a un mayor interés en la participación política. Además de determinar cambios en el sector productivo, estos nuevos consumidores también desarrollan nuevos hábitos de información, lo que lleva a nuevos niveles de exigencia y, se espera, mayor rigor en la elección de representantes políticos.

No sólo las estrategias comerciales necesitan ser desarrolladas para cautivar el nuevo público, sino también estrategias políticas de representación efectiva. La nueva y mayor capa social brasileña tiene ahora y en el futuro un nuevo y gran poder para determinar los rumbos del país. ¿Sabremos usar esa fuerza de manera inteligente? ¡Espero que si!

Foto de sxc.hu.

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