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Satisfacción profesional o éxito financiero?

Satisfacción profesional o éxito financiero? Hace unos días presencié una conversación muy interesante entre algunos alumnos de secundaria en el año de ingreso. El tema de esta charla animada era «satisfacción profesional frente a ganancias financieras». Unos defendían la vocación profesional, la felicidad de cursar la facultad de los sueños y otros alegaban ser el factor financiero el punto clave para definir cual carrera elegir. Se da cuenta de que el debate no trata del «correcto o incorrecto», sino de preferencias individuales y valores.

Bueno, no me resistí y decidí dar mi opinión lanzando la siguiente pregunta: ¿no es mejor pensar en unir competencia profesional y generación de ingresos? Así que, creo que he podido mostrar otro lado de la historia. Un lado que requiere dedicación, enfoque y planificación estratégica. El dilema, trabajar en lo que le gusta o ganar dinero [Bb] , es muy común en los jóvenes, pero también está presente en los profesionales con años de camino.

Resolver esa situación es tarea que demanda perfeccionamiento profesional constante, uso del marketing personal, una buena red de contactos y, principalmente, autoconocimiento. He hablado mucho en la competencia y el mercado de trabajo en mis artículos aquí en Dinheirama. El objetivo es proporcionar al lector oportunidad para autoevaluación y autocrítica. Sólo cuando sabemos quiénes somos, cuáles son nuestras potencialidades y debilidades podremos llegar donde queremos, concuerdan?

Entiendo que la satisfacción financiera debe ser consecuencia de una vida profesional bien dirigida. Es como Navarro habla en su libro «Hablemos de dinero?» «Usted merece vivir en paz con su dinero.» Así, antes de pensar en separar su vida financiera del trabajo que siempre deseó, procure establecer metas y tener un plan personal de vida que reúna esas dos perspectivas. ¡El resultado será mucho mejor, garantizo! Para ayudarle en esta construcción continuaré abordando el asunto competencia.

Otra dimensión de la competencia: la habilidad
Ya sabemos que el conocimiento es uno de los pilares de la competencia, lo que ya se discutió en el artículo «El conocimiento dentro de la competencia». Pero para ser competente en algo es necesario también tener habilidad. Todos nosotros somos hábiles en innumerables situaciones, y eso puede ser percibido desde niño. Es nuestra mejor manera de hacer algo. Unos con habilidad lógica, otros con habilidad de comunicación, habilidades musicales y deportivas.

Tener habilidad es como tener una llave de acceso para realizar una acción con calidad. En vista del consultor Enio Resende, la habilidad es una mejor manera de hacer las cosas, para aplicar conocimientos y hacer cosas. Habilidad designa acción, es el saber hacer.

El trabajo realizado por las instituciones de enseñanza, desde los primeros años de vida del niño, tiene como foco el desarrollo de habilidades. profesionales de la enseñanza proporcionan los conocimientos necesarios para la correcta ejecución de las actividades, y es en la práctica que el knowcómo se desarrolla. Durante las clases prácticas, en la resolución de ejercicios, en las etapas, en el cotidiano escolar y familiar es que surgen las primeras oportunidades para descubrir las habilidades y desarrollarlas.

Un ejemplo de desarrollo de habilidades es lo que presenciamos en la carrera de los atletas. Pensando en ese universo les pregunto: ¿por qué algunos nombres se destacan en ese medio si todos tienen habilidades similares?

César Cielo, Hortensia, Pelé, Daiane dos Santos y Tande son algunos nombres importantes en el ínterin . Mira el ejemplo de Oscar Schmidt, un icono en el mundo del baloncesto. Él fue el mayor cesto de su época porque era metódico y muy dedicado. Mientras todos iban a casa después del entrenamiento diario, permanecía en la cancha perfeccionando sus lanzamientos. Con eso amplió mucho su habilidad con la pelota y, consecuentemente, su éxito en la carrera!

La habilidad dentro de las empresas
El deporte y el ambiente profesional poseen algunas similitudes. Tenga en cuenta que las empresas están compuestas por empleados con habilidades similares. Pero todos conocemos a alguien que se destaca. ¿Es porque? Ciertamente, esa persona, así como Oscar, «lapidó su habilidad» e hizo de ella su diferencial. Las empresas saben de la importancia de este tipo de profesional y muchas ya poseen programas para la retención de esos talentos.

Este diferencial puede estar presente en el alto índice de ventas [Bb] alcanzado por un funcionario, lo que demuestra habilidad de negociación y persuasión. O en aquella auxiliar administrativa que, en pocos años, se convirtió en gerente de RRHH gracias a su dedicación a los estudios y su habilidad en la conducción de equipos. Los ejemplos son muchos y este éxito está a disposición de todos que lo busquen!

Otro punto muy importante en el mundo de los negocios y que merece atención: el mercado también en busca de profesionales con habilidades de comportamiento. ¡Es eso mismo! Tan importante como el conocimiento y la habilidad técnica es la habilidad de saber relacionarse. Por eso se observan, desde la fase de selección de personal, aspectos como el desempeño en situaciones de estrés, resolución de conflictos, asertividad, habilidad de trabajar en equipo y etc.

Ahora piense en usted, en su historia personal y busque identificar las habilidades que posee. En seguida busque medios para mejorarlas. Tal vez la lista siguiente ayude un poco:

  • Habilidad para cálculos;
  • Habilidad de trabajo en equipo;
  • Habilidad al lidiar con conflictos;
  • Habilidad manual;
  • Habilidad de negociación;
  • Habilidad analítica e interpretativa de hechos;
  • Habilidad de expresarse con lógica y claridad;
  • Habilidad de persuasión;
  • Habilidad organizativa;
  • Habilidad adaptativa.

Yo sugiero que se coloque delante de este razonamiento: cuando comprendo mi modo de actuar, cuáles son los conocimientos que tengo y cuáles son mis habilidades, soy capaz de decidir cuál es el mejor camino a seguir. La decisión puede girar alrededor de la universidad que desea cursar o del nuevo trabajo que va a buscar. Lo importante es unir la realización profesional y la satisfacción financiera [Bb] – y eso es posible!

Una palabra de consejo: el primer paso es querer hacerlo, tener actitud! Asunto para el próximo artículo. ¡Hasta allá!


Bernadette Vilhena es educadora de negocios, consultor en varios niveles de la práctica educativa en las empresas. Especialista en Gestión de Personas y estudios en las áreas de Ergología, Gestión del Conocimiento y Educación en el trabajo.

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