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Reflexiones sobre la falta de tiempo, el trabajo y usted

Reflexões sobre a falta de tempo, o trabalho e você El tiempo ha sido objeto de discusión desde hace muchos siglos. El filósofo Kant concibe que como la constitución resultante sentimientos de nuestro estado de conciencia; Einstein decía que el pasado, presente y futuro son ilusiones. El tiempo, en mi concepción, es un recurso orientador de acciones y una de las referencias en nuestra existencia.

Dentro de las innumerables posibilidades de actuación cotidiana, en muchos momentos el tiempo pasa a ser un opresor de todos nosotros. Como en la película «Alicia en el país de las maravillas», actúan igual que el conejo: siempre llega tarde y aseguró que «ya es tarde, es tarde, es tarde.» Cuando esa agitación y correría llegan a las actividades de trabajo, la cuestión se vuelve más compleja, pues compromete toda la estructura del sistema.

La cuestión de la administración del tiempo es uno de los desafíos para las empresas. Es muy común la prisa en la ejecución de las actividades por cuenta de los pedidos «para ayer». Los clientes esperan servicios rápidos y con calidad, los gestores quieren un alto rendimiento y los empleados terminan estresados ​​en medio de tantas cobranzas!

Ya que creo que uno de los factores para mejorar la gestión del tiempo dentro de las empresas pasa inevitablemente por la forma en que cada empleado se encarga de su propio tiempo, llevar este artículo un poco de información filosófica para este problema.

La «larga enfermedad», a los ojos del escritor John Wagner Lii – autor del libro excelente «comportamiento organizacional: La creación de una ventaja competitiva» (Ed. Saraiva) – es uno de los desafíos contemporáneos, especialmente en la dimensión personal. Los síntomas de esta «enfermedad», derivados de la dinámica de la vida moderna, son:

  • La falta de tiempo para sí y para desempeñar sus papeles;
  • El miedo de perder tiempo y la culpa de no dar cuenta de todo lo que le es designado;
  • El exceso de tiempo y la dificultad en aprovechar los momentos libres.

¿Alguien se identifica con uno de estos síntomas? ¡Me encontré en todos! Wagner Lii nos da una pista para vivir mejor esta realidad fast:

«La reflexión es la base del autoconocimiento y de la construcción de una visión de realidad más libre. La planificación es la clave para la organización personal y para el cumplimiento de compromisos con usted y con los demás. La atención al presente es la única manera de vivir con calidad, pues es sólo presente que se vive «.

Continuando la discusión del factor tiempo, el mismo autor lo categoriza con el objetivo de provocar en las personas un cambio de patrón:

  • Tiempo de prisa y la vida saturada: la velocidad de la información y el acceso fácil a ellos terminan llevando al individuo a perseguir múltiples tareas. Esto provoca la saturación del tiempo con muchas actividades y la dificultad en establecer prioridades. Consejo: no se conviertan en una víctima del tiempo y replantear sus objetivos de vida;
  • El tiempo fragmentado y la vida en la superficie: urgencia despierta la adicción y la vida se ve de manera muy superficial. Puras y rasas imágenes. Un modo de funcionar donde la vida sin urgencia pierde la gracia. El actuar rápido acaba siendo mejor que actuar adecuadamente. El foco es el culto a la instantánea. Consejo: recuperar la capacidad de percibir, a mirar con calma y no trabajar sólo en automático;
  • El tiempo sincronizado y la vida atada: el trabajo en equipo es esencial para las empresas, pero que las habilidades interpersonales [Bb] que acaba poniendo en riesgo la libertad. Pista: busca en la fina línea entre su colaboración y su subjetividad;
  • La fracción de tiempo y la vida rota: la vida se divide en ocasiones, muchas veces. Esto lleva a los individuos a convertirse en esclavos de tantos compromisos, un actuar en el futuro que compromete el presente. Consejo: atención a las prioridades;
  • El consumo de tiempo y la vida vacía: algunos valores de la sociedad de consumo llevan a los individuos en su tiempo libre a ser «obligados» a comprar. Consejo: el ocio tiene que ser algo para disfrutar y no algo para ser consumido. Atención a las finanzas personales.

Lo importante es saber que con respecto a la subjetividad y una planificación personal del tiempo, podemos hacernos ciudadanos más críticos y centrados. La búsqueda por el equilibrio a través del auto-conocimiento es la base para una administración del tiempo más eficaz. Tener conciencia de que en ciertos momentos necesitamos «ir más rápido» y en otros podemos «ir con más calma» puede ser un camino para una vida más ligera y feliz.

Te invito, querido lector, a participar de ese intercambio de ideas. Cuéntanos cómo ve el tiempo y cómo maneja las presiones del día a día. Éxito y hasta la próxima.

Foto de crédito a freedigitalphotos.net.

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