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Practicando el ejercicio del millón

negociación Son muchos los artículos sobre educación financiera y la necesidad de incluirla cada vez más en su día a día. Son muchos los libros sobre inversiones, economía y finanzas personales que traen cada vez más ejemplos de éxito y de fracaso cuando el asunto es el futuro y la planificación financiera. Son muchas las personas que se dicen entendidas en el asunto y que juran practicar lo que propagan. Y eso todo es muy positivo y gratificante, especialmente para un profesional como yo. Esa es la buena noticia.

Sin embargo, sólo hay una forma de observar los resultados de tanta información y dedicación: observando la realidad y consistencia de su saldo bancario. Planear y crear una hermosa hoja de trabajo para controlar su presupuesto es una tarea esencial, es cierto. Alimentarla y analizarla periódicamente, sin embargo, es que son los verdaderos puntos cruciales. Delinear un plan de ahorro capaz de recaudar fondos para el cambio del coche es una actitud loable, pero ejecutarlo no es fácil. Hay siempre un «que» especial para que las cosas no salgan del papel o de nuestra cabeza.

¡Su saldo es su cara! Él es también la cara de su familia, de su futuro, del futuro de sus hijos. Su saldo también será la cara de sus hijos cuando adultos y tal vez sea la más impactante de las opiniones contenidas en este artículo. Como ya dije en una reciente entrevista, las palabras enseñan, pero sólo el ejemplo arrastra. Pues es, su saldo también es su ejemplo, es su legado, es lo que usted hace, es lo que usted hizo. ¡Y tu! Esta es otra buena noticia.

Percibo que muchas veces lo que impide que la gente salga del lugar es la simple constatación de que ellas no saben donde quieren (y pueden) llegar. Cuidar el dinero y verlo multiplicar es tan fácil en sus mentes, que eso es algo que puede ser comenzado en cualquier momento, pero nunca ahora, piensan ellas! Y la raíz del problema puede ser más profunda: el miedo de ganar dinero y de percibir que el dinero nunca fue, y nunca será, realmente el problema. Sin querer, usted puede estar manipulando negativamente su miedo, sin percibir el reflejo de su actitud en su día a día. ¿Usted actúa así? Su saldo. Él puede matar esta duda.

Todo este razonamiento fue el resultado de un especial de correo electrónico que he recibido de lector de Zulma. El e-mail era muy cordial, pero bastante directo: «Navarro, ¿qué harías si tuviera un millón de reales hoy, ahora? Mi instinto inicial fue el de pensar negativamente, en el sentido de justificar y comentar que eso era algo improbable en este momento. Afortunadamente mi mente está entrenada e inmediatamente tuve una idea simple, pero que se mostró bastante poderosa. En ese entonces, me referiré al ejercicio del millón propuesto por Zulma. Por cierto, yo había hablado de millón en este artículo también.

Abri mi banca bancaria e imprimí mi extracto bancario resumido. He cambiado algunos valores, usando un bolígrafo mismo y dejé mi saldo final con el 1 millón de dólares dado por el lector y parti para mi presupuesto doméstico en MS Money. En el caso de que se trate de una persona,

1) hecho algunos sueños materiales, todavía sobró R $ 800 mil. ¿Notaron la palabra algunos? Esto significa realizar aquellos posibles, teniendo en cuenta el futuro generado por su compra (mantenimiento, valor de reventa, gastos con impuestos, etc.);
2) R $ 800.000 restantes tendrían destino rápida y fácil, aunque su número total de ceros me llamó la atención. Mantengo una cartera controlada de inversiones y sabría exactamente donde aplicar esta cantidad;
3) Las simulaciones mostraron que curiosamente que podía retirarse en silencio dentro de 20 o 25 años sin retoques en R $ 800 mil. Fue un momento de reflexión profunda. En el caso de que se trate de una persona, ¿Como asi?
4) Finalmente pude dedicarme a un negocio. Al analizar la situación de mi jubilación, parte de los 800 mil dólares podría ser entonces dedicada al negocio, ya que «no me haría falta». ¿Porque no?
5) pude prever una cierta mejora en mi calidad de vida. Algunos costos aumentarían, otros nuevos surgirían y aún así yo sería capaz de ver mi saldo bancario en 2010, 2015 y hasta en 2030, en un habitual flujo de caja proyectado. Me asusté.
6) Para ver el primer millón es más fácil que nunca imaginó. Basta con actos de buena voluntad y alguna disciplina. La buena voluntad significa que usted merece y la disciplina, que usted valora.

Por supuesto, he utilizado previsiones positivas para la economía y premisas para que los puntos arriba se creen, pero eso no viene al caso. Lo que interesa es que yo estaba allí, retratado en mis propias cuentas y en las proyecciones de mi futuro. Tenía el control y la herramienta para hacer del dinero mi aliado y él gentilmente me cedió el mismo privilegio. Yo ya tengo todo lo que quiero y seguiría teniendo, sin desperdiciar la oportunidad dada por Zulma. ¿Será que tiene precio? ¿Será que soy una persona tan diferente de ti?

Contando dinero En fin, su saldo hoy puede tener cualquier valor monetario, ser azul o rojo. Él puede ser dinámico, pero aún así sólo representa una cosa: usted y su reflejo! No sirve de esconderse detrás de un número mágico, de un coche, de un préstamo, de una financiación o de una tarjeta de crédito. Su saldo permanecerá allí, siempre representándolo ante su propio juicio, recordándole que allí vive su verdadero miedo. Y el miedo no es numérico o de cuño material. Es miedo de asumir y empezar. ¡Miedo de dar el primer paso hoy! Quien diera el mundo fuese repleto apenas de miedos así.

El ejercicio del millón es fantástico, pruebe usted también. Todos tenemos 1 millón, cada hora, y muchos de nosotros prefieren tirar la oportunidad de agarrar esa oportunidad. Lo que aprendí en estos pocos minutos fue una lección valiosa para toda mi vida. Poco o mucho dinero no representa a quien eres, sino lo que tienes. Y lo que tienes no vale nada si no tienes poder para ser lo que quieres ser. ¿Pero qué poder es ése? Poder de ver R $ 1 millón en una nota de R $ 1. El bien en una simple actitud. ¡El futuro, hoy!

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