⭐ ▷ Planificación financiera: Menos números y más amo - Saltar al contenido

Planificación financiera: Menos números y más amo

Ganar dinero por internet, Ganar dinero desde casa, Como ganar dinero rapido, Como conseguir dinero

El principal error de las familias que intentan implementar un control financiero eficiente consiste en creer demasiado en el poder de las herramientas.

Una planilla completísima, la aplicación más popular del momento o aquella agenda específica para las finanzas personales, no importa el medio, depositamos mucha esperanza en el «Cómo hacer?» Y nos olvidamos del «¿Por qué hacerlo?».

Una familia es un sistema compuesto de diversos seres humanos, cada uno con sus anhelos, prioridades, problemas personales, angustias, deseos y opiniones.

La armonía entre los pensamientos no siempre es posible (y ni deseable), pero hay que partir del principio de que la unión existe por el bien común.

Planificación financiera: amor para su familia

Lo que quiero decir es que estar junto y construir familia significa más que dividir el mismo techo. Ahora bien, una familia no es lo mismo que vivir en una república, ¿no es así?

El principal, por lo tanto, es la capacidad de entender e interpretar al otro constantemente, para construir puentes entre los anhelos individuales y las prioridades del grupo familiar.

¿Solo vió? El llenar una hoja de trabajo es mucho más fácil que sentarse, oír, conversar, cuestionar, arrepentirse, pedir disculpas, agradecer, elogiar, criticar y por ahí va.

Pero el control financiero en familia es eso; es tratar con las diferencias de forma a vivir siempre mejor y con más calidad de vida, pero sin atajos.

El control financiero se hace con diálogo, respeto y humildad

Comience por admitir que usted necesita a su familia para construir planes mejores y que tengan sentido. A partir de ahí, asuma la responsabilidad de involucrar a todos en un control financiero colaborativo, compartido de forma inteligente y actualizado con la ayuda y opinión del grupo.

¡No se apresure en este proceso! Comience transformando su propio cotidiano e influencie a los demás a partir de los resultados conseguidos en su día a día.

Descarga la guardia para las críticas y sea más flexible. Tres sugerencias pueden ayudarle en este camino:

1. Escucha más, habla menos, mira y anima el diálogo

Lo que usted quiere (y necesita) es reducir la distancia entre usted y su familia. Aunque ustedes comparten la misma casa, el concepto de hogar todavía necesita ser trabajado. Pues bien, ejerza su paciencia y procure ser más proactivo en relación al control financiero. En vez de reclamar, escuche con atención.

La idea es permitir que la familia pueda conversar sobre dinero sin que este momento termine en discusiones o incluso en una pelea fea. No se aferra a lo que es «ideal» o «deseable» mientras está provocando reflexiones, después de todo el primer paso es involucrar al grupo, y no buscar culpables.

¡Ten paciencia, las primeras conversaciones no serán muy alentadoras! En realidad, puede ser que la cosa demore incluso para engranar. Todo bien, lo que importa es su resiliencia y persistencia ante el tema y la certeza de que el único efecto secundario de su nueva actitud será más aprendizaje y resultados mejores en su vida. Es decir, vale la pena!

2. Respete la opinión y las prioridades del otro

Usted quiere viajar al final de año, pero uno de sus hijos quiere una bicicleta de regalo. Puede ser que su esposa quiera reformar la casa y usted quiera cambiar de coche. Prioridades suelen ser la «piedra filosofal» de un buen control financiero, pero también la principal fuente de angustia y peleas cuando no son discutidas y definidas de forma adulta.

Respete lo que el otro quiere, sin juzgarlo. Su camino hacia días financieros más tranquilos no pasa por deshacer a las personas de sus convicciones o borrar sus prioridades, sino alentarlas a que creen las condiciones de alcanzarlas mientras contribuyen a que los demás miembros de la familia consigan lo mismo.

Lo principal es que la familia tenga que celebrar, lo que en la práctica significa alcanzar metas y objetivos definidos en conjunto y de forma individual. El control financiero que usted quiere comienza por entender lo que es importante para el otro y, más que eso, por aceptar que tanto sus prioridades como las suyas son igualmente relevantes.

¿Qué quiere decir todo esto? Que todos tendrán que posponer ciertos deseos, pero que todos también serán capaces de alcanzar resultados y realizar sueños. El tiempo, la forma, los recursos a ser usados, todo eso forma parte de la estrategia que ustedes definirán juntos. Pues, para eso ustedes tendrán que sentarse y conversar. ¿Percibió la dinámica?

Lectura recomendada: señalar con el dedo No pagado la cuenta, sólo aumenta la pérdida de

3. Olvide la «verdad» o «lo que es mejor»

¿Sabes lo que está mal y tiene la solución? Bueno, pero ve con calma. Lo que su familia necesita ahora es de un abrazo, un cariño, no de un «boquete en la cara». Tenga en cuenta que los problemas familiares sólo se resuelven cuando son enfrentados por todos; en casa, no existe un «salvador de la patria».

La palabra clave aquí es la implicación. Primero, elimina barreras de actitud y comportamiento que le impiden a usted ya su familia conversar de forma sincera, abierta y honesta. Sólo después de recuperar la confianza y el respeto es que la realidad debe ser discutida de forma práctica.

Al traer más armonía y tiempo en familia de vuelta a su cotidiano, su opinión será más respetada (y sus acciones, observadas). De ahí para tomar las decisiones que son importantes para organizar la casa será mucho más fácil, pues habrá apoyo y comprensión por parte del grupo.

Lectura recomendada: La planificación financiera: la decisión siempre en sus manos

conclusión

La clave de aprendizaje después de tanto tiempo trabajando con la educación financiera es simple: no trate de convertir a las personas con las herramientas! Dedicar energía y esfuerzos en rehacer lazos afectivos, creando las condiciones ideales para un diálogo sincero, humilde y sin segundas intenciones es mucho más productivo y, sobre todo, duradero.

La herramienta debe ser usada en el día a día para facilitar el trabajo de mantener las cuentas al día y las prioridades atendidas, pero nunca debe ser vista como «tabla de salvación». No se salva una cuenta corriente, ni tampoco un presupuesto; salve una persona, una familia.

El texto de hoy puede sonar demasiado romántico, lo sé, pero es que creo en el verdadero amor familiar. En mi humilde visión, el control financiero sólo tiene sentido si existe para ofrecer capacidad de realización para personas y sus familias; si ofrece oportunidades para garantizar una mayor calidad de vida y libertad. Estas cosas sólo existen de hecho donde existe respeto, cariño y afecto. Amor!

Planificación financiera: Menos números y más amo
4.8 (95.61%) 41 votes