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Mercados y economía: la interferencia genera desconfianza

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Análisis cedido por la Órama En varios informes semanales a partir del segundo semestre de 2012, tuvimos la oportunidad de abordar un factor preocupante para los países que dependen del ahorro externo y la confianza de los inversores para crecer. ¿Identificaron a Brasil como estando en esa lista? ¡Es eso mismo! Brasil, que tiene débil formación de ahorro y baja inversión, necesita de esos inversores para poder crecer en los próximos períodos.

Pues bien, en los últimos meses estos inversores (y allí incluimos el capital privado privado) quedaron muy asustados por la interferencia gubernamental en la vida económica, no raramente en dirección contraria a lo que sería lícito suponer.

Las medidas macroprudenciales de curtidísima duración, alteración de marco regulatorio en diferentes sectores, privatización vergonzosa en otros con la ineficiencia gubernamental en el control y muchas revueltas en el cambio (área de la economía extremadamente sensible) compusieron ese cuadro capaz de alejar a los inversores.

En nuestra opinión, los cambios en el sector eléctrico fueron francamente traumáticos y destruyeron valores de empresas. Además, los cambios en el segmento automotriz y línea blanca produjeron resultados sólo episódicos y las deserciones no fueron tan reales, ya que con todo ello hubo un aumento real de la recaudación. Poco se estimuló la competitividad y productividad en las empresas, aunque se haya hecho fuerte interferencia sucia en el cambio.

Pues bien, todavía es tiempo de rescatarlo para el año que comienza. Algunos puntos son fundamentales para que esto ocurra:

1. Hay que intentar seducir a los inversores externos y locales con propuestas concretas y seguridad para inversiones. Acción importante para hacerlos protagonistas en el proceso de ampliación de la infraestructura. Las reglas claras y bien definidas de estímulo, la longevidad de esas mismas reglas y la expectativa de retorno para las inversiones serían absolutamente esenciales para la atracción.

Sin eso, esos recursos van a buscar otras plagas en el mundo y América Latina. No cuesta recordar, economías como las de Corea, Indonesia, Turquía, México, Chile, Perú y Colombia, por ejemplo. El BNDES no puede ser el «único» partícipe (junto con la CEF y BB) con billones y billones de reales, corriendo todos los riesgos de fracaso, cuenta que será cobrada de los brasileños más adelante, a partir de los esqueletos en los armarios (ver pasado).

2. El mercado de capitales podría cumplir y muy bien esta función desde que bien engendrado. Al final, después de tantas deshonaciones concedidas (y nada para el mercado de capitales), bien que podría engendrar programas compatibles con la reducción del costo de capital, facilitaciones de apertura de capitales y estímulos fiscales.

Observen que no hablamos exactamente de exención tributaria como para debentures de infraestructura y fondos inmobiliarios. Hablamos, sí, de nuevas ofertas de acciones (IPOs) y su correspondiente mercado secundario. Con todas las intervenciones ocurridas, el premio de riesgo quedó excesivamente alto.

3. Otra área que debería abordarse se refiere al segmento de aceite y gas. Sin las licitaciones de nuevas áreas y el mercado aclamado, los inversores están buscando alternativas, especialmente en el área sub-sal de la costa africana. Hasta las empresas brasileñas van en esa dirección.

Mientras tanto, perdimos tiempo discutiendo royalties que no van a aparecer si el petróleo no es explotado, y discutiendo por recursos que aún no existen. La mayor libertad para que Petrobras formular sus políticas de precios de derivados y programas de inversión también sería esencial, en lugar de destruir una empresa que tendría todo para competir en igualdad de condiciones con las otras «hermanas».

Además, sólo para no perder la embocadura, repitamos lo que hemos dicho sobre políticas más generales que beneficien a todos y no sólo a algunos sectores específicos. Recordamos Churchill, que dijo: «El valor es lo que se necesita para levantarse y hablar. El valor es también lo que se necesita para sentarse y escuchar «.

Este análisis se hizo por Orama exclusivamente para Dinheirama. Para conocer más sobre la Órama y Fondos de Inversión visite www.orama.com.br.

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