Saltar al contenido

Mercado de valores: utilizando la bola de cristal

Mercado de valores: utilizando la bola de cristal Que circula en Internet y en las redes sociales un texto asignado a tal Burnham Terry (lo siento, no sé el Señor «quemador de jamones»), con el antiguo plan de estudios de operador de Goldman Sachs y ex profesor de la Universidad de Harvard, advirtiendo que las subvenciones irán por el mayor accidente desde el de 1929.

Ante todo, necesitamos mirar con salvedades y opiniones que salen en Internet y que son atribuidas como verdad absoluta por muchos frecuentadores de esos medios.

Después, aunque todo sea cierto, tenemos que mirar con alguna previsión de ese nivel. Este profesor de Harvard dice, en síntesis, que el índice Dow Jones, hoy alrededor de 15600 puntos, está mucho más para 5000 puntos que para llegar a 20000 puntos. Dice además que nadie percibirá el crash hasta que ocurra, gracias al cerebro de lagarto de los inversores.

Dice que la economía estadounidense se está encaminando hacia un desastre desde antes de la crisis de 2008, por tres motivos básicos: tasa de ahorro nulo, gastos excesivos y deuda en el límite. La política fiscal deficitaria y el aflojamiento monetario sólo empeoran, dice el profesor.

Hacemos la observación de que sólo en breve período del gobierno Clinton hubo superávit fiscales. La economía estadounidense siempre ha trabajado apalancada. Para reforzar sus conclusiones, cita otros fans como megagestor Pimco, Jeremy Grantham, y «Apocalypse profeta» Nouriel Roubini.

Por lo demás, Nouriel Roubini es considerado como el gurú que previó la crisis de 2008, cuando en realidad la historia económica mundial da cuenta que, después de una prolongada expansión global, siempre sobreventa alguna crisis.

Esto puede ser explicado por la ampliación del riesgo, en función de la creencia de que los movimientos positivos se perpetuar. En mi visión, Roubini sólo externalizó posición que muchos creían ser factibles ante el fuerte crecimiento global, sin sacar el mérito del coraje de divulgar eso.

Ocurre que, en épocas como las vivenciadas hoy, muchos son los que aprovechan para hacer sus previsiones catastrofistas (optimistas también). Si efectivamente ocurren, se encargarán de recordar que habían previsto. Si no suceden, no importa. ¡Nadie incluso recordará eso!

En el caso de los inversores, los inversores han preguntado lo que pienso: repito que no me gustan las previsiones de catástrofes o incluso de intenso optimismo. En general, son posturas para marcar posiciones, aunque se basan en datos que siempre se pueden manipular para lo que se desea demostrar.

A pesar de que siempre es posible el Dow Jones alcanzar 5000 puntos, sólo como antídoto y sin haber sido profesor de Harvard, podría también afirmar que es más fácil llegar a 20000 puntos.

Personalmente, prefiero proyecciones más comedidas y con un paso tras otro. Convenimos que hoy la situación es muy diversa de la crisis de 1929 y los rumbos pueden ser alterados con rapidez, por supuesto. El mundo económico y financiero siempre convivir con crisis de vez en cuando, como la de 2008, razonablemente previsibles.

Es precisamente por lo que hemos sugerido una buena diversificación en fondos con características de riesgo diferentes, pero con un poco más de exposición. Usted puede hacerlo con facilidad dentro de la familia de fondos de la Órama, usando las herramientas disponibles o aún buscando asesoramiento personalizado a través del canal «Hable con Sandra».

Las acciones fotográficas tendencia a la baja, Shutterstock.

4.8
15