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Más «contabilidad creativa»: la relación entre el Banco Central y el Tesoro Nacional necesita cambiar!

En períodos de crisis económica, es fundamental salir del enfoque de cuestiones limitadas al calendario electoral y buscar entender las propuestas estructurales que son realmente esenciales para el país.

Poco comentada y restringida al debate entre expertos, una de las reformas que deberíamos acompañar es referente a la actual relación institucional entre el Tesoro Nacional y el Banco Central. Contrariando las buenas prácticas contables internacionales, esa relación ha afectado de cierta forma a la vida de todos los brasileños.

El punto de partida de esta relación actual comenzó con la ley n. 11 803 2008, que modificó la ley n. 10 170 2001. La justificación para tal cambio fue el cambio en el balance patrimonial del Banco Central a partir de 2005, con la gran acumulación de reservas internacionales, y en este punto tengo que concordar que fue un diagnóstico coherente, pero no puedo afirmar lo mismo de los cambios implementados.

A continuación, explicaré algunos puntos que evidencian estos cambios.

¿Cómo era antes del cambio de la ley?  

  • El Banco Central estaba autorizado a retener hasta el 25% de sus beneficios para cubrir pérdidas futuras, y el resto debería depositar en la cuenta única con el Tesoro Nacional;
  • En caso de perjuicio del Banco Central, el Tesoro lo cubrirá, haciendo el pago en efectivo;
  • Los recursos depositados por el Banco Central en la Cuenta Única sólo se utilizar para amortizar la deuda pública y no se permite la utilización para el pago de intereses de la deuda.

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¿Y cómo quedó después del cambio en la legislación?

  • El resultado del Banco Central fue separado en 2 partes, una llamada ecualización de cambio, y la otra relativa a las demás cuentas del balance de la autoridad monetaria no relacionada con las cuentas de cambio;
  • Esta cuenta de divisas se calculan los resultados con permutas de divisas que ofrecen al mercado por el Banco Central y las variaciones en las reservas internacionales reales sin pérdidas y ganancias realizadas (es decir, sin que el Banco Central ha vendido estos dólares de las reservas internacionales);
  • El Banco Central sólo puede retener parte de los resultados referentes a las cuentas no cambias;
  • Los recursos depositados por el Banco Central en la cuenta única pueden ser utilizados para amortizaciones de la deuda pública y también el pago de los intereses de esa deuda;
  • En caso de perjuicio del Banco Central, el Tesoro Nacional puede cubrirlos mediante la entrega de títulos públicos, y no en dinero.

Algunas implicaciones importantes

Las variaciones en reales en las reservas internacionales no producen una salida o entrada en la caja del Banco Central, pero sus valores cuando positivos se remiten a la cuenta única con el Tesoro Nacional.

En otras palabras, es como si el Banco Central tuviera un inmueble valorado en R $ 100 mil, pero que después de un semestre, el mismo ahora esté con precio de mercado de R $ 150 mil.

El Banco Central apunta un beneficio de R $ 50 mil y deposita este valor en la cuenta única con el Tesoro, SIN vendió el inmueble, o sea, la ganancia no fue realizada efectivamente.

En el caso de la pérdida, la situación es aún peor, ya que no ocurre ningún movimiento en la Cuenta Única, y el Tesoro simplemente repasa al Banco Central títulos públicos equivalentes al valor del perjuicio constatado.

Este tipo de mecánica, aliada a la división de los resultados del Banco Central en cuentas cambiarias y demás cuentas, producen situaciones incoherentes, como por ejemplo:

  • Un resultado positivo en la cuenta de cambio de + 100, y una pérdida de 100 en las otras cuentas;
  • En tesis el resultado del Banco Central fue cero, o sea, no ocurrirá ningún movimiento en la Cuenta Única, tampoco una transferencia de títulos por parte del Tesoro. Sin embargo, como los resultados se determinan SEPARADAMENTE, el Banco Central depositaría 100 en la Cuenta Única, y el Tesoro transferiría el equivalente a 100 en títulos;
  • En una situación que originalmente no produciría ninguna transferencia, tuvimos un flujo monetario en la Cuenta Única, y un aumento del stock de títulos en la cartera del Banco Central.

Lectura recomendada: Dinheirama Entrevista: Elvira Cruvinel, Jefe de Educación Financiera del Banco Central de Brasil

Y lo que la sociedad brasileña tiene que ver con eso?

La mecánica descrita genera una tendencia de continua elevación de la Caja Única a lo largo del tiempo, ya que las ganancias de la cuenta de cambio, que incluyen las ganancias no realizadas de las reservas internacionales se depositan semestralmente en la Cuenta Única, y por otro lado el saldo se mantiene inalterado con los perjuicios, pues no hay resarcimiento al Banco Central en dinero, sino en títulos públicos.

Como Gustavo Franco dilucidada en el artículo «El loro de juego», publicado en el diario Estado de Sao Paulo en diciembre de 2015, a la larga, si pensamos que el 50% de las veces va a ganar el Banco Central, y el 50% de las veces el Tesoro Nacional lo hará una situación de transferencia de dinero por títulos, una financiación implícita del Tesoro por parte del Banco Central.

Y como la legislación ahora autoriza, además de la amortización del principal de la deuda pública, el pago de intereses, el Tesoro amplía su margen de maniobra en los gastos primarios, ya que parte de sus recursos que se utilizarían para este fin, pueden ser redirigidos.

En tiempos de necesidad de un ajuste fiscal a largo plazo, de mayor transparencia en las cuentas públicas y eficiencia de la política monetaria, ya pasó la hora de revisar esta relación institucional del Banco Central y Tesoro Nacional.

Las buenas propuestas no faltan, como por ejemplo dirigir una parte de los beneficios generados por la cuenta de cambio para reservas dentro del propio Banco Central para la compensación de pérdidas futuras. En fin, hay mucho que hacer, pero el primer paso necesita ser dado, con urgencia.

Paras interesados en profundizar en la comprensión del tema, yo recomiendo la lectura del excelente documento de debate «La Ley 11.803 / 2008 y la relación financiera del Tesoro – Banco Central», Mark Mendes, publicado en febrero el 2016.

Foto «Handshake», Shutterstock.

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