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Límites ¿sabes reconocer a los tuyos?

¿Usted conoce sus límites? ¿O espera que la vida te muestre cuáles son? A menudo nos encontramos con que somos como Superman o la Mujer Maravilla y que se acumulan las tareas y funciones sin darse cuenta de que, sí, sólo somos seres humanos.

Cuando todo está bien, es fácil hacer otra cosa aquí, otra allí, y de repente, cuando menos nos damos cuenta, la acumulación de estas cosas ha quedado tan grande que la vida no está más equilibrada, y ahí es hora de parar. Creo que ya has pasado por momentos así, ¿no? ¿Y cómo descubrió que ya había superado los límites de un equilibrio sano?

Yo suelo hacer muchas cosas al mismo tiempo. En mi opinión, mi mente está siempre trabajando y pensando en nuevas ideas y proyectos. También no me gusta quedarme parado físicamente. Vuelta y media necesita salir, dar una caminata, hacer algunos ejercicios. Me gustaría encontrar más amigos, pero a menudo la correría impide. Pero en los últimos días, el exceso de actividades me acabó llevando a parar de forma obligatoria. Me quedé dos días sin poder realizar mucha cosa y eso me sirvió para repensar lo que estaba haciendo mal. La respuesta límites, o mejor, la falta de ellos.

En el anhelo o entusiasmo por realizar tantas actividades legales al mismo tiempo, simplemente olvidé que soy sólo humana, y que, sí, muchas veces hay que parar y adecuarme a lo que puedo hacer sin perjuicio a mi equilibrio físico y emocional. Tengamos la certeza de que si uno no sabe imponer límites a sí mismo, la vida lo hará. ¡Y a veces ni tarda mucho! Por lo demás, agradezca cuando no tardes mucho, porque ahí da más tiempo de acertar las puntas antes!

Parada obligatoria

¿Cuánta gente que trabaja loca, sin horas de descanso ni momentos de ocio con la familia, de una hora para la otra descubre que está enferma y necesita parar compulsivamente? Estas historias son super comunes. Y luego, en general, estas mismas personas salen de esa fase más equilibradas, dando más valor a la calidad de vida, tiempo libre y equibrio en todo lo que hacen?

Estos momentos también sirven para mostrarnos que no somos insustituibles en la mayoría de los casos. Cuando yo tenía mi agencia de comunicación hace algunos años, también me pasó. Cuidaba de tantas cosas al mismo tiempo y creía que no podía parar. Pero ahí tuve que quedarme quieta en mi canto por cerca de dos semanas por cuestiones de salud, y me di cuenta de que todo continuó. En esas horas siempre aparecen las mejores personas y la ayuda certera para hacer la vida seguir. Y ahí queda mirar de camarote, para que, de una próxima vez, tengamos la sabiduría de parar antes de superar nuestros límites, y la humildad de reconocer que el mundo gira, aun cuando estamos parados.

Dale límites a los demás también

Algo importante que suele suceder es que, en general, personas que hacen muchas cosas al mismo tiempo y asumen muchas responsabilidades para sí, también acaban dejando la puerta abierta para surgir aún más cosas y responsabilidades en su espalda. Es como si hubiera una plaquita en sus frentes donde estaría escrito algo así «Puede dejar conmigo. Yo doy cuenta de esta tarea. Sólo que no puede ser de esta manera.

Muchas veces esa tarea corta de media hora que usted topa hacer de última hora es exactamente la media hora de descanso que usted planeaba tener, percibe? Por lo tanto, hay que dar límites a los demás también, saber decir «no» sin culpa, o simplemente explicar que en el momento no es posible, pero pueden conversar de nuevo adelante. ¡Todo es una cuestión de equilibrio!

Por supuesto que mucho de lo que he puesto aquí depende de la fase de vida en que estamos. Hay momentos en que necesitamos dar todo de nosotros, hacer lo mejor que podamos para que las cosas funcionen bien. Si usted está con un proyecto nuevo e importante, si acaba de tener bebé, si está trabajando y estudiando para terminar pronto la universidad y ganar más … tal vez sean momentos donde probablemente tendrá que sobrepasar un poco los límites y dedicarse más, dormir menos, dejar la balanza pender un poco más de un lado que de otro. Pero ese tipo de cosas no puede ser constante, percibe? Es necesario que, después de esa fase, exista otra de mayor equilibrio para recargar las energías.

Espero que este artículo de hoy sirva para recordarle que, aunque a veces no parece, usted necesita y merece un poco de descanso también. Y debe parar aquel momento necesario para reflejar lo que anda saliendo del control. Recuerde que si no lo hace voluntariamente, en algún momento la vida acaba cobrándole, por lo tanto, algunos minucios para repensar y poner la rutina en orden parecen ser la fórmula más adecuada para lograr los mejores resultados, concuerda? ¡Buena suerte y mucho equilibrio!

Límites ¿sabes reconocer a los tuyos?
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