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La justicia determina una multa de R $ 111,7 millones a Facebook

Llegamos a una de nuestras columnas semanales sobre mundo digital, tecnología y emprendedorismo.

Nuestro destaque es la multa millonaria de la justicia contra Facebook

La justicia determina una multa de R $ 111,7 millones a Facebook por no colaborar con investigaciones

A pedido del Ministerio Público Federal (MPF) en el Amazonas, la Justicia Federal aplicó una multa de R $ 111,7 millones a Facebook por no colaborar con la Operación Maus Caminhos, que investiga desvíos de fondos en la salud.

El MPF acusa a la empresa de incumplir determinación judicial para el envío de informaciones contenidas en perfiles de la red social y conversaciones vía la aplicación WhatsApp, que pertenece a Facebook.

El valor cobrado lleva en cuenta multas diarias actualizadas de R $ 1 millón, contadas entre el 13 de junio de 2016, plazo final para la entrega del contenido, hasta el 20 de septiembre de 2016, día en que la operación fue deflagrada, haciendo innecesario el envío de la información.

En julio de ese año, la Justicia Federal bloqueó 38 millones de dólares de Facebook por incumplimiento de la decisión, pero la empresa logró liberar la cantidad en segunda instancia.

La Operación Maus Caminhos investiga desde hace dos años el desvío de recursos públicos para la salud del Amazonas. Al menos 50 millones de reales fueron robados, afirma el MPF. Entre los presos está el ex gobernador José Melo (Pros), casado el año pasado por compra de votos. Él niega ambas acusaciones.

Facebook afirmó, vía asesoría de prensa, que «respeta la justicia brasileña y coopera con las autoridades. En este caso, proporcionamos los datos según la legislación aplicable. Entendemos que la multa es indebida y estamos explorando nuestras opciones legales.

Los trabajadores de Google quieren que la empresa abandone el proyecto del Pentágono

Miles de empleados de Google, entre los que decenas de ingenieros senior, firmaron una carta de protesta contra la implicación de la empresa en un programa del Departamento de Defensa norteamericano que usa inteligencia artificial para interpretar imágenes de vídeo, y que podría ser utilizado para mejorar la identificación de blancos para ataque por aeronaves de pilotaje remoto (drones).

La carta, que está circulando dentro de Google y ya ha sido firmada por más de 3.100 empleados, refleja un choque de cultura entre el Valle del Silicio y el gobierno federal de Estados Unidos, que debe intensificarse a medida que técnicas avanzadas de inteligencia artificial pasan a ser empleadas para fines militares.

«Creemos que Google no debería participar en el negocio de la guerra», afirma la carta, dirigida a Sundar Pichai, el presidente ejecutivo de la empresa. La carta pide que Google se retire del proyecto Maven, un programa piloto del Pentágono, y que anuncie que, como norma, «jamás construirá tecnología de guerra».

Este tipo de postura idealista, aunque ciertamente no es común a todos los empleados de Google, parece natural en una empresa cuyo lema es «no haga el mal», expresión invocada en la carta de protesta.

CuentaAzul recibe inversión de R $ 100 millones

El lanzamiento de una nueva ronda de inversiones encabezada por el fondo americano Tiger Global Management, que ya apostó por empresas como 99 y Nubank.

«Con la ronda, la cuarta parte de nuestra historia, queremos invertir para duplicar nuestro tamaño en número de clientes y los ingresos en 2018,» dice Vinicius Roveda, co-fundador y presidente ejecutivo de inicio en una entrevista exclusiva al Estado.

Hoy, la empresa tiene 300 empleados, divididos en dos oficinas – uno en Joinville, donde la empresa fue fundada en 2012, y otro recién abierto en la ciudad de São Paulo. La meta, con el aporte, es acelerar las contrataciones y cerrar el año con 500 empleados – invirtiendo especialmente en las áreas de tecnología y de relación con los clientes.

La creación de otras sedes en grandes ciudades, especialmente para tener contacto más cercano con pequeñas empresas y contadores, no está descartada, dice el presidente de la CuentaAzul.

Como funciona. El software de inicio centraliza diversas actividades para pequeñas empresas, como la emisión de facturas, boletos para clientes y gestión financiera y de empleados. «Nuestra meta es hacer que el emprendedor logra enfocarse más en su negocio y menos en el lado burocrático», explica Roveda. «Además, la plataforma se integra con la contabilidad de la empresa, ahorrando tiempo para el contador, que puede enfocarse en sugerir estrategias fiscales para el empresario.

Cada cliente paga una suscripción para usar el software de la startup catarinense – en total, son cuatro planes, con funcionalidades y escala variadas, en precios que varían entre R $ 39 y R $ 300 por mes. Para Felipe Matos, emprendedor y autor del libro 10 Mil Startups, uno de los diferenciales de la Cuenta Azul es que «fue una de las primeras empresas en ejecutar un modelo de software financiero para pequeñas empresas a escala». Con el aporte, dice Matos, la cuentaAzul también se refuerza contra la llegada de competidores que también buscan ofrecer servicios similares, sean startups como Granatum y Nibo, o grandes empresas como Totvs.

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