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Inflación y la irresponsabilidad del consumo excesivo vía crédito

Inflação e a irresponsabilidade do consumo excessivo via crédito No es fácil vivir en un país donde los precios comenzaron a subir de forma preocupante. En los últimos tres meses, la inflación se ha convertido en un gran problema para buena parte de la población, principalmente para los más pobres, que sienten más la pérdida del poder adquisitivo.

El gran problema es que ni siquiera la inflación alta ha disminuido el apetito de consumo de las personas. He notado que el endeudamiento para continuar comprando y adquiriendo bienes se va convirtiendo en una práctica normal en muchas familias.

Contrariamente a lo que muchos piensan, cuando nos proponemos aquí en la planificación financiera Dinheirama y una herramienta de creación de riqueza, no estamos abogando por el simple acto de ahorro. Nuestra intención es mostrar que no se puede simplemente comprar todo a través del crédito y tirar del endeudamiento como única forma de tener patrimonio.

Consumo y trampas del crédito fácil

Lidiando con el consumo de forma consciente es quizás nuestro mayor desafío como sociedad, pues tenemos que lidiar con dos grandes problemas: el primero es justamente el componente inflacionario; y el segundo es aprender a utilizar el crédito de forma inteligente y sostenible.

Cuando planeamos una compra y contamos con ese plan para recoger los resultados, pasamos a valorar mucho más el dinero y su papel dentro de casa. Cada centavo pasa a tener más valor y el esfuerzo de cada miembro de la familia para ganar el dinero es recompensado y admirado.

Guardando para realizar los sueños, es natural que a la hora de la compra busquemos realizar una buena negociación y el pago a la vista se vuelve favorable para conquistar un buen descuento. La sensación de comprar así fortalece el vínculo familiar y crea motivación para definir y buscar nuevos objetivos.

Por supuesto que no todo es fácil, el dinero no cae del cielo, y pocas tiendas suelen dar descuentos hoy en día. Podemos mirar a esa realidad como una forma de justificar lo que aún no conquistamos o bien ir a la lucha y buscar condiciones mejores. La sugerencia es: no se contenta con el «No» y no tenga miedo de buscar alternativas.

En cuanto al crédito, el desafío es aún más penoso porque pocos paran para poner en el papel las mejores alternativas. Cada día, más personas acaban endeudándose con las líneas de crédito más caras del mercado (tarjeta de crédito y cheque especial) simplemente porque no conocen y no se interesan en buscar otras posibilidades más baratas.

Con dinero prestado, más fácil es siempre la más cara. Simples así.

La responsabilidad también es nuestra

Ver que crédito y consumo están íntimamente ligados con los resultados que tenemos de inflación. Las discusiones en torno al tema deben ser incentivadas, pero con profundidad. Si subimos los intereses, como buena parte del mercado pide, no tendremos por parte de las personas físicas un cambio drástico en las demandas de consumo.

Primero, porque los intereses están en niveles históricamente bajos, son todavía extremadamente elevados. Segundo, porque la gente continuará consumiendo de forma inconsciente y desenfrenada.

¿Qué hay que hacer? En primer lugar, mostrar a las personas que la planificación es indispensable, enseñar a las personas que el cheque especial y la tarjeta de crédito no son complemento de la renta y finalmente dar el valor exacto al dinero.

Si algo es muy caro, quizás sea mejor no comprar o buscar otras alternativas, como ahorrar durante algún tiempo para comprar más adelante (posponer consumo) o encontrar productos similares y más baratos. Usted tiene un papel importante en este proceso. Hasta la próxima.

Foto de freedigitalphotos.net.

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