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Ilusión de foco en la educación de los hijos

dinheirama posterior a la ilusión de foco-educación a los niños Aunque sigue siendo el tema de la última artículo, la ilusión de enfoque (clic para ver), hoy mi charla está más dirigido a los padres de los lectores Dinheirama. Creo sinceramente que cualquier padre y madre quiere dar la mejor educación que puede para sus hijos.

Entonces preguntar de verdad para sí mismo qué educación es ésta, teniendo en cuenta la realidad de la familia (y de los hijos!), Debería ser el primer paso para construir un plan de acción. Sí, porque no se hace educación sin planificación.

Y me parece que ahí está el problema. O la gente acaba ni haciendo esa reflexión o se hace, llega a una conclusión muy parecida a lo que la mayoría de las familias está haciendo: educar a los hijos para que ellos tengan éxito y sean felices.

Parece bueno, pero ¿qué es tener éxito? ¿Qué es ser feliz?

Es muy común que asociemos la idea de «exitoso» con cuestiones profesionales y financieras. ¿Ya paró para pensar en eso? Es prácticamente imposible no asociar la imagen de un hombre (o mujer) bien vestido, saliendo de un carro, con una sonrisa en la cara cuando hablamos que fulano (a) es exitoso.

En cuanto a la cuestión del «ser feliz», también estamos viviendo un momento donde se confunde felicidad con placer. Hay una especie de dictadura de la felicidad cuyo lema es «busque el placer y evite el displacer». Y, aquí para nosotros, «ser feliz» de esta forma bordea los límites de la patología.

Entonces, ¿qué es educar de verdad?

Para mí, educar de verdad es más o menos eso: educar es un largo viaje hacia una ciudad llamada Autonomía – allí dicen que la gente encuentra su lugar en el mundo.

Autonomía es un lugar muy bueno para vivir, pero como el camino es largo, algunas personas prefieren quedarse en Felicidad, Libertad o Éxito.

La elección es de cada uno, pero en Felicidad no se puede vivir, ya que es una especie de resort donde la gente pasa un tiempo y después (normalmente cuando el dinero acaba) tiene que salir.

Libertad es una ciudad escenográfica, no es de verdad, si bien es tan perfecta que hay gente que cuesta a notar. Ah, en Éxito sólo es aceptado quien ya vivió algún tiempo en Fracaso, dicen que por allí se aprenden cosas que son imprescindibles para conseguir el visado de entrada en Éxito.

Como todo largo viaje, educar exige preparación y planificación, de lo contrario es dolor de cabeza y neumático agujereado en la correcta.

Hay que prestar mucha atención en el camino. Una placa perdida, una encrucijada inesperada de aquellas en que alguien de supetón grita allá de atrás «va por aquí!» Y listo! De allí algunos kilómetros la familia percibe que está perdida. Y toca pedir información …

Así que en la parada duda, mirar y escuchar! Otra cosa importante es que todo el mundo concuerde con el trayecto escogido, si no queda aquella cosa de «¿Por qué entró a la izquierda?», «¡Hablé que la gente tomó el retorno equivocado!», «¡Mira, quiere saber, dirige usted entonces! «Y» no, dirigir es responsabilidad suya! «.

Hablando de conducir, como el camino es largo, revisar el pilotaje es siempre bueno y evita accidentes. Aquí hay que entender que cada uno tiene su estilo, su manera de guiar. El más importante no es a salir de la ruta: Autonomía, allá vamos!

Ah, y por el amor de Dios, nunca dejar que alguien sin una licencia de conducir. Esto parece medio obvio, pero es muy común ver más pequeños sin habilitación llegando a la felicidad, la libertad y tratando de entrar en el éxito!

Como el trayecto es largo, tampoco subestime el tiempo de viaje. Después de todo, la gente siempre cree que va a terminar las cosas mucho antes de lo que realmente termina – quien ya reformó casa que lo diga!

A veces, vale la pena perder un día o dos de viaje para jugar la conversación, hacer picnic, revisar la ruta delante de un imprevisto, porque es todo lo que va a contar cuando el viaje termine. Sí, porque ella termina.

Por lo demás, el bueno de cualquier viaje no es el fin, es el medio. Ah, sólo una cosita: como en cualquier viaje, viaja mejor quien ya conoce los caminos.

Por eso, querido lector, foco en la autonomía. Es así que ustedes van a preparar a sus hijos para que se conviertan en gente grande. Y «gente grande» aquí no se refiere a adultos, sino a grandes seres humanos! ¡Buen viaje!

Foto road in the spring, Shutterstock.

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