Saltar al contenido

Hipocresía, sostenibilidad y verdadera calidad de vida

Ganar dinero por internet, Ganar dinero desde casa, Como ganar dinero rapido, Como conseguir dinero

Hipocresía, sostenibilidad y verdadera calidad de vida El joven que dice que su prioridad es pasar la mayor parte del tiempo con la familia y realizando actividades que traen placer, realización y alegría, es luego llamado de hipócrita. «Va a trabajar», «Usted no hace nada» o «Esperar a obtener hijo y verá lo que es bueno», son ejemplos de las «verdades» que se mencionan para nosotros, especialmente para las personas consideradas como «exitoso».

Interesante notar que esas bravatas son habladas por las mismas personas que, después de algún tiempo, se quejan exactamente de las prioridades invertidas de sus vidas, de la falta de tiempo dedicado a la familia, de lo que trabajaron en algo que no le gustaban y de la infelicidad de no haber construido su propia propia libertad. Ellos se reconocen como ingredientes en el «molino de carne de la vida» y quedan amargos, algunos con remordimiento y desvíos de carácter (envidia, vengativas, etc.).

Por supuesto, no se puede generalizar, pero me preocupa: el nivel de la hipocresía de la sociedad brasileña alcanza niveles cada vez más altos y peligrosos. Los temas como sostenibilidad y calidad de vida pasaron a ser discursos basados ​​en conceptos, en una imagen políticamente correcta o en normas sociales tenidas como ideales (algo deseable, subjetivo, pero nada práctico). Hacer, que es bueno, especialmente cuando nadie está viendo, es una actitud cada vez más rara.

El apuntar el dedo y juzgar no cambia la realidad. De hecho, cambia sí, pero para peor. Nos quedamos más individualistas y cada vez más conformados, sólo deseando que los cambios ocurrir (preferentemente a partir del clic de un botón en el mando a distancia), y no «levantando el culo de la silla» y haciendo algo al respecto.

De ahí que vale recordar que lo opuesto de la hipocresía no es juicio, ni justicia; lo contrario de hipocresía es la ciudadanía. Y ser ciudadano no es seguir una cartilla o tener un discurso «alineado»; es hacer lo que necesita ser hecho, es actuar con los demás de la forma que usted quisiera que actuaran con usted y nunca, pero nunca, subvertir sus valores y principios a partir de las expectativas de los demás.

El tema es espinoso, pero he encontrado por bien abordarlo para que podamos compartir juntos nuestras experiencias sobre él y aprender de una vez por todas, qué ciudadanía es el arte de dar el ejemplo, de actuar por voluntad propia y de intentarlo resolver lo que parece estar equivocado. El resto es hipocresía o combustible para ella.

Ah, sí, la educación financiera tiene todo que ver con lo que acabo de escribir, basta con reflexionar un poco para ver esta asociación. Ahora es su turno de opinar. Deja tu comentario en el espacio abajo y vamos adelante. Abrazos y hasta la próxima.

Foto «Dynamics of people», Shutterstock.

Hipocresía, sostenibilidad y verdadera calidad de vida
4.8 (95.76%) 33 vote[s]