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Hablar «No» para sus hijos le molesta?

dinheirama post-hablar-no-a-los-niños-te molesta Quien convive con niños sabe que, en muchos momentos, es difícil negar un pedido para comprar algo que ellos quieran. Pues bien, hoy vamos a hablar un poco acerca de la importancia de lo que llamo «la negación pedagógico.»

Los niños son frecuentemente expuestos a estímulos de consumo, sea al ver TV, pasear en la calle o en el contacto con los compañeros. Debido a las pequeñas defensas psíquicas están en formación, que todavía no son capaces de resistir la compra de recursos y el deseo de tener es alta. Un mundo de novedades y colores es irresistible y piden incluso!

Del otro lado estamos nosotros, los padres. Ante tantos pedidos de nuestros niños acabamos cediendo, pues la emoción habla más alto. Cuando somos conscientes de que nuestros hijos nos «toman por esa emoción», somos capaces de percibir el momento oportuno de ceder, disminuyendo el ciclo vicioso del pedernal.

Una de las maneras de educar puede ser hecha a través del «No». Sin embargo, necesitamos tener sensibilidad y atención. La negación debe venir contextualizada, así que busca explicar el motivo de su decisión, porque si se utiliza tal conducta negación es un aliado en la educación financiera.

Combina con los niños sobre las fechas significativas para los regalos especiales, sobre ensamblar dinero para comprar el juguete favorito y sobre la diferencia entre el querer y lo necesita.

Dentro de ese proceso de formación estaremos enseñando al niño cómo trabajar la frustración, cultivar la paciencia, definir objetivos y establecer prioridades. Todas las conversaciones deben ser conducidas con cariño y respetando la franja etaria de cada hijo, trayendo así un resultado bastante positivo.

Para saber acerca de la importancia de decir «No» en el momento adecuado y estar dispuesto a un cambio de conducta evitamos la trampa de culpa o vergüenza, sentimientos comunes en nuestras relaciones.

Para concluir este tema rico en aprendizaje, dejo una pregunta para que usted traiga a la conciencia su cotidiano familiar: cuántas veces usted ha cedido a los pedidos de sus hijos por culpa, miedo, deseo de aceptación, pena, compensación de ausencias o simplemente para quedarse libre de las rabietas?

¿Tiene algo que compartir o añadir sobre ese asunto? ¡El espacio de comentarios es todo el tuyo! Abrazo y hasta la próxima.

Foto niños pouting, Shutterstock.

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