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Gobierno y sociedad discuten y promueven la educación financiera & # 8211; Parte 1

Governo e sociedade discutem e promovem a educação financeira - Parte 1 La reunión «III Foro Banco Central de Inclusión Financiera», celebrada en Brasilia los días 21, 22 y 23 de noviembre, con el objetivo de lanzar y discutir la Asociación Nacional de Inclusión Financiera (NFIP). Entre los participantes estaban representantes del gobierno, representantes del segmento de microfinanzas, estudiosos y fomentadores, nacionales e internacionales. Y había Dra. Vera Rita Ferreira de Mello, quien nos contó un poco de lo que sucedió allí.

Algunos aspectos me llamaron fuertemente la atención, pero, para no transformar ese artículo en un tratado, preferí dividir el contenido en dos partes. Hoy voy a pegarse a una encuesta sobre el perfil de la brasileña en el futuro, cuyo punto de datos a un individuo altamente optimista en relación con su futuro, pero por el contrario, pesimista en cuanto al futuro del país.

Desde mi punto de vista, ese dato sobre el perfil del brasileño en relación a previsiones futuras revela de salida dos grandes problemas:

  • El exceso de autoconfianza;
  • La falta de, digamos así, un sentido de pertenencia a una nación, a un pueblo, a un grupo.

No basta con creer que todo va a mejorar …
De acuerdo con la Psicología Económica [Bb] , la gran mayoría de nosotros tiene una visión distorsionada de la realidad cuando se trata de predecir nuestro desempeño futuro. En general, tenemos una tendencia a predicciones muy optimistas. Es como si el «yo» allá del futuro fuese siempre mucho mejor que el de hoy.

Un ejemplo de ello son las respuestas a las encuestas sobre lo que la gente va a hacer con el 13º salario. Tenga en cuenta que estas encuestas casi siempre ocurren antes de la recepción de la primera parcela, y la gran mayoría dice que usará el 13º para pagar deudas o incluso para invertir. Desafortunadamente, lo que ocurre en realidad es que ese desempeño futuro óptimo acaba no concretizándose.

Este exceso de confianza en el desempeño futuro no es exclusivo de nuestro comportamiento financiero. Él está presente en varias otras áreas de nuestra vida. Por ejemplo, es muy común que las obras y las reformas terminen arrastrándose por mucho más tiempo de lo previsto inicialmente; que vislumbre un futuro a dos maravilloso cuando estamos en el altar; que el lunes comenzaremos el régimen; etcétera.

Esta confianza mayor en el futuro desempeño del punto de vista financiero y económico, puede traer consecuencias graves a dos el individuo: el endeudamiento y empobrecimiento en la vejez.

¿Confianza demasiado aumenta el endeudamiento?
El profesor Paul Rogers, cuya tesis doctoral ganado el Premio Revelación en Finanzas por el Instituto Brasileño de Ejecutivos de Finanzas (IBEF), se encontró en su investigación que los individuos con un alto grado de confianza en su futuro funcionamiento – esto se combina con otros factores, es claro, presentan un riesgo mayor de convertirse en incumplimientos.

Esto ocurre porque la persona tiene tanta convicción de que allá adelante ella será capaz de resolver cualquier cuestión que acaba ignorando los riesgos en el presente y, por consiguiente, acaba no construyendo ese futuro favorable.

¿Quién garantizará su futuro?
Con respecto al empobrecimiento en la vejez, el exceso de autoconfianza en el desempeño futuro puede hacer que el individuo tenga una certeza casi inquebrantable de que siempre conseguirá garantizar sus ingresos. Según datos presentados en el Foro, sólo el 3% de los brasileños poseen algún tipo de plan de previsión complementaria – lo que no es de extrañarse.

A pesar de las previsiones y de los problemas que no sólo el gobierno brasileño, pero gobiernos de otros países vienen enfrentando en función del aumento significativo de la expectativa de vida y del envejecimiento de la población, todavía son pocas las empresas que ofrecen algún tipo de plan de previsión [Bb] complementario y un número aún menor de empresas que se preocupa en informar a sus funcionarios sobre esta cuestión.

¡El futuro es definido por lo que hacemos hoy!
Pues bien, después de todo eso yo diría que un brasileño altamente optimista en relación a su futuro hoy puede contribuir a un Brasil mucho peor mañana. Es necesario para pensar el país como una entidad autónoma y distante de lo cotidiano de todos y cada uno de nosotros. Nosotros y el país no podemos trazar caminos tan diferentes. La lógica de la «Ley de Gerson» es al menos ilógica.

No hay como vislumbrar un futuro «rosado» si estamos inmersos en un fango. Cabeza en el lugar, pie en el suelo y fe en el futuro sí. Fe en nuestro futuro y en el futuro del país que vamos a dejar para nuestros hijos, que van a dejar a sus hijos y así sucesivamente.

Aprender a considerar el largo plazo y el colectivo en la toma de decisión inmediata puede hacer toda la diferencia para que todos, nosotros y nuestro país, tengamos un futuro prometedor.

Foto de sxc.hu.

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