Saltar al contenido

Estado Participativo: Equívocos y Acertos

Ganar dinero por internet, Ganar dinero desde casa, Como ganar dinero rapido, Como conseguir dinero

Estado Participativo: Equívocos e Acertos Aunque intente evitar recurrir a los términos y expresiones batidos del sentido común, nada resume más la situación que la afirmación: «nada es perfecto». Antes de acomodarnos con esa realidad, e incluso que sea nuestra obligación cobrar para que eventuales imperfecciones del estado sean objeto de correcciones y ajustes, un análisis distante de generalizaciones o incluso de la crítica y del elogio vacío puede traer la elucidación de hechos del sesgo político y económico, que en la modesta opinión de este que os escribe son de gran relevancia.

Comienza mi acercamiento a la retirada de proferias críticos por George Soros, se dirigió al modelo económico en el que se omite por completo el estado de los controles de regulación de la economía, que actúa con timidez en su inducción y la limitación para proporcionar (a menudo ni siquiera eso) el edad – y no tratada – educación tríada, la salud y la seguridad.

Para este gran financista, que inició su formación aún niño viviendo los horrores (y la tenebrosa aventura de la supervivencia, como él mismo afirma en su autobiografía) de la persecución nazi en Hungría de la Segunda Gran Guerra y que, tras la caída de la «cortina de hierro «, Apoyó e invirtió para que en el este europeo tras el comunismo se instaurara una economía de mercado pautada en la libre iniciativa, un estado ausente y omiso representa invariablemente una bomba de tiempo difícil de desarmarse.

Como sabemos, la cuenta salada de los aportes gubernamentales norteamericanos para evitar una tragedia aún mayor demuestra que siempre estuvo en lo cierto. En el otro extremo, cuando el estado exagera en su protagonismo y sobrepasa sus límites de ente servidor, acaba por operacionalizar una usina de ineficiencia económica, generalmente acompañada de una buena pizca de injerencia en la sociedad [Bb] a quien en última instancia debe rendir cuentas y satisfacciones, antes de importunar. El estatismo que observamos a principios de la década del 70 y que comenzó a diluir veinte años después es un buen ejemplo.

En el caso del Brasil contemporáneo (ese del día a día), particularmente no observo ninguno de los extremos. Sólo (afortunadamente) noto el empeño de una estructura gubernamental que, independientemente de su corriente política, viene intentando, desde los años 90, «acertar el caldo». Dejando claro que eso no inocenta ni atenúa la responsabilidad por equívocos y errores cometidos por una estructura remunerada (y cara) para golpear.

Sin embargo, algunos hechos muy recientes demandan destaque.

Con atención, asistimos al posible movimiento gubernamental para sustituir al presidente funcionalmente exitoso de una importante compañía de capital abierto. El caso Vale. ¿Eso es sano? Pienso que no.

Por otro lado, observamos la articulación del gobierno alentando grandes grupos genuinamente nacionales a aportar recursos, a partir de una visión a largo plazo, en nuestra industria de defensa, con el objetivo de dinamizarla de forma sólida.

Pido disculpas si voy en contra del pensamiento políticamente correcto vigente, pero en esa hora salgo en defensa de la iniciativa gubernamental. El creciente protagonismo internacional aprehendido a Brasil por su creciente fuerza económica, aliada a los elementos geopolíticos de nuestra condición, está mucho más para destino natural que para una opción controlable.

Y, en este contexto, una industria de defensa propia, tocada por un enfoque empresarial de sesgo estratégico ya largo plazo, se constituye en un eje fundamental para, al menos, (ya que la guerra no nos interesa, ya que somos no sólo «buenos» por naturaleza «, pero bendecidos por ella con recursos naturales abundantes) contar con el poder disuasorio necesario.

Recordando que en términos de geopolítica y estrategia nacional, el horizonte supera las tres décadas. Y, en ese caso, el ahora impensable no es más que una ilación. Observen, por favor, nuestros «amiguitos» de grupo (BRIC’s – Rusia, India, China).

Destaco también que el incentivo y la inducción económica por parte de gobiernos al sector es estándar en las economías más liberales, justamente por las complejidades involucradas y los plazos de maduración.

Los beneficios no paran ahí. El componente tecnológico agregado de la industria de defensa trae en su rastro desarrollo e investigación con innumerables aplicaciones civiles e industriales. En resumen: investigación, ciencia, científicos, tecnología punta, educación avanzada y mucho más.

Para concluir, recurro a la Gastronomía [Bb] . El buen cocinero está siempre tratando de acertar el caldo, el condimento, pero no puede jamás dejar de observar los comensales. Ellos pagaron por la comida y merecen respeto.

Hasta el próximo.

Foto de sxc.hu.

Estado Participativo: Equívocos y Acertos
4.8 (96%) 50 vote[s]