Saltar al contenido

En tiempos de crisis, abrace la meritocracia y no pierda dinero

Ganar dinero por internet, Ganar dinero desde casa, Como ganar dinero rapido, Como conseguir dinero

Por Gustavo Chierighini, la plataforma editorial Editorial Brasil.

Estimado lector, en tiempos de crisis lo que nos queda es el combate – y en ese escenario, nada mejor y tan absolutamente atemporal como la meritocracia para acompañarnos en la trinchera.

Dotado del mérito de la simplicidad conceptual (donde los mejores se destacan y reciben los mejores beneficios), reconocido por los resultados que provoca, amado por algunos y odiado por muchos, el modelo meritocrático de gestión crece en tiempos agudos.

Y, entre nosotros, convengamos, pocas cosas son menos estimulantes que un ambiente de trabajo donde acomodados, «ruedas presas» y perezosos son tan considerados y premiados como aquellos que, independientemente de sus cuestiones personales o limitaciones individuales, logran operar con obstinación , compromiso absoluto y alto sentido de responsabilidad.

En ese contexto, donde los «premios» siempre se caracterizan como algo restringido, nada más natural que se establezcan reglas comunes y justas para su acceso, creando con ello una espiral positiva en beneficio de la competitividad y de la salud económica de los negocios.

En resumen, en la meritocracia poco importan su origen, filiación, raza, credo, donde usted estudió o incluso las cuestiones de género. En un ambiente así, el valor viene de los resultados y de la calidad como éstos fueron alcanzados. Obviamente no se trata de algo perfecto, pero algunos se adaptan fácilmente y jamás van a querer trabajar en un modelo diferente.

Lectura recomendada: 7 buenas razones para invertir en la Meritocracia

Cómo lidiar con la meritocracia de la manera correcta

La cuestión es cómo implantar esta cultura, considerando sus desdoblamientos operacionales y su impacto en el cotidiano de un grupo de profesionales aún no acostumbrados al proceso triturador que el culto al mérito impone. Vamos allá:

  1. Descartar la retórica vacía. Al implantar una cultura meritocrática, sea coherente. Nada será más importante que el resultado y su calidad. El resto es el resto;
  2. Tenga metas claras y factibles, para que puedan ser distribuidas a los colaboradores. Sin ello, no habrá parámetros confiables y respetados de evaluación. Todo surgirá de una planificación detallada, posibilitando el encadenamiento de objetivos, metas y acciones;
  3. Crear una política de premios, que puede ser gradual y escalonada, que van desde el aumento de la compensación a la participación en la sociedad;
  4. Recompensar con dinero (o derechos sobre los activos, tales como participación en el capital). Las personas quieren enriquecerse y disfrutar de la ganancia económica que están proporcionando al negocio con sus esfuerzos. Nada más que eso;
  5. Cuida bien la comunicación. Ella debe reflejar un programa claro y dotado de reglas cristalinas. Esto garantizará la adhesión y el compromiso;
  6. Dedique especial atención al clima interno. No permita que la competitividad sana provocada por la meritocracia desague en agresividad gratuita y procesos autofágicos innecesarios. Los equipos necesitan trabajar con cohesión y coordinación eficiente (concatenada con la planificación del negocio). Sin eso, usted creará una «tierra de nadie», con pérdidas inmediatas al propio negocio.

conclusión

Tenga en cuenta que no se trata de un modelo perfecto ya prueba de equívocos, y esté preparado para perder algunos talentos que, independientemente de su capacidad, no están dispuestos a convivir profesionalmente en un ambiente tan duro y difícil (incluso con todos los » premios «disponibles). Buena suerte y hasta el siguiente.

Lectura recomendada: En tiempos de crisis, no disparar en el pie (no cometer estos errores 5)

Foto «Achievement», Shutterstock.

En tiempos de crisis, abrace la meritocracia y no pierda dinero
4.8 (95.88%) 34 vote[s]