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Empresas y Negocios: la única certeza es la imprevisibilidad

Empresas e Negócios: a única certeza é a imprevisibilidade Ya he afirmado en otros textos que de hecho no conozco nada en la vida empresarial tan previsible o rutinaria que la propia inconstancia (por favor, al discreparse manifestar, me encantaría estar equivocado). Especialistas, economistas, gurús y gurús de última hora adoran recomendar, anunciar y propulsar comportamientos, actitudes y modelos planeados, con el fin de ofrecer algún aliento para aquellos que viven la turbulencia cotidiana de emprender o conducir negocios.

La intención es óptima y legítima, pero confieso que a veces me parece algo cómico. Especialmente cuando están acompañados de introducciones del tipo: «La última ola es ahora …» o «usted quiere tener éxito? Y luego hacerlo. « Todo tan determinante, tan meticulosamente pensado, pero al mismo tiempo frívolo e improbable.

Obviamente, algunas reglas y prácticas son sí necesarias, vitales y universales. Me refiero a la necesidad de transparencia en las informaciones con números confiables, en la simple y obvia ecuación de gestión donde no se puede gastar más de lo que se gana y, naturalmente, en la lógica vital para la operacionalidad y sustentación del negocio. Pero, ¿cuál sería esa lógica? Imposible saber, cada empresa tiene la suya.

Los gestores de un importante fondo de capital privado de Brasil como a la auto-definen como sigue : «Somos un grupo que trabaja con el sentido común y Excel.» Legítimo, directo, creíble, y, más que eso, confiable. Por lo demás, todo lo que observé, escuché y estudié es un gran enmarañado de acasos y desencuentros, desafiando modelos, predicciones y prodigiosos cerebros.

George Soros, por ejemplo, recomienda que la mejor manera de entender el mercado se ejecuta a partir de plantillas pre-diseñadas, y simplemente tratar de entender y navegar por el caos. Esa sí, según él, es la única certeza previsible. Viajar la literatura mundial, podemos seguir el escritor Paul Auster, que utiliza la imprevisibilidad de la vida como una fuente de inspiración para casi todas sus novelas. En sus libros, ella es la única certeza permanente.

No es diferente en las empresas. Evidentemente, una buena planificación ayuda, pero estar preparado para la inconstancia es fundamental. Siempre estará presente, colocando en jaque planes, metodologías, mitos, todas las modulas de gestión, así como compromisos, contratos y articulaciones de pasillo.

Lo que es impensable en una empresa, es regla en otra. Los modelos abandonados e impracticables en una determinada corporación, son implementados y cotidianamente seguidos por su concurrente directa.

La conclusión es que la perplejidad y el diverso siempre imperan. La única regla es que no existen reglas ni predicciones absolutas. Por más que intentamos enmarcarla en compartimentos manejables, la realidad va siempre a imponerse, escapar de la cajita y nos quedará seguir abandonando y admitiendo nuevas y antiguas prácticas y soluciones.

Pero cuál sería la gracia si fuera diferente? Me sale el equipo de Private Equity y Soros. Buen sentido, Excel y buena convivencia con el caos. Por lo demás, nada como un año fiscal después del otro. Menos mal.

Foto de crédito a freedigitalphotos.net.

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