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El PIB, la Selic y el Brasil de los informes oficiales

O PIB, a Selic e o Brasil dos relatórios oficiais Cada lunes el Banco Central divulga el informe Focus, donde los principales economistas de diversas instituciones financieras expresan sus opiniones sobre inflación, Producto Interno Bruto (PIB), tasa Selic, tipo de cambio, entre otros indicadores. Como ya se había previsto, la inflación medida por el IPCA (Índice de precio al consumidor ampliado) tuvo una expectativa de alza en 2010 por la decimotercera semana. La apuesta esta vez es que cerraremos el año con el IPCA en el 5,32%, fuera del centro de la meta para el año, que es del 4,5%.

¿Cómo quedan Selic y el PIB?
Todos apuestan en un aumento del orden de 0,5 puntos porcentuales en la Tasa Selic ya en la próxima reunión, aún en abril. Los analistas estiman que al final del año la tasa llega al 11,50% al año; hasta la semana pasada, la mayoría apuntaba al 11,25%. Al parecer, el calentamiento de la economía [Bb] puede comprometer la meta también en 2011, después de 2010 parece ya estar bien diseñado y cualquier actitud en ese momento poco efecto tendrá en los resultados de corto plazo.

En el año 2010, el PIB debe llegar a un alza del 5,81%, siendo la cuarta alta seguida en el informe Focus, lo que en cierto modo refuerza la idea de que la economía de Brasil pasa por un momento de mucho optimismo. Experimente acceder y leer el informe con fecha de 16/04, divulgado hoy, y conocer más detalles de las previsiones y expectativas de los profesionales e instituciones consultados.

Henrique Meirelles, el Zar del Banco Central, y los gastos del gobierno
En esta configuración la expectativa y la incertidumbre, hay que destacar que el presidente del Banco Central, Henrique Meirelles, decidió permanecer en el cargo y debe ser el motor de la política económica para el cambio de gobierno. Además, sigue siendo la figura responsable de la confiabilidad del mercado [Bb] en un año de elecciones, donde los gastos del gobierno pueden aumentar más de lo deseable.

Por otra parte, el próximo Gobierno necesitará ser muy incisivo en la cuestión del gasto público – punto en que siempre insistimos y hacemos cuestión de mencionar. Las medidas adoptadas por el actual gobierno para intentar suavizar la crisis en el país fueron positivas y surtieron buenos efectos, pero dejaron atrás una carga bastante pesada.

La revista Exame hizo un levantamiento, con base años de 2008 y 2009, usando como referencia los sectores de automóviles, electrodomésticos, material de construcción y otros ítems, llegando a los siguientes datos:

  • contribución del Tesoro en el BNDES: R $ 127 mil millones;
  • Corte (Grant) Impuestos sobre los productos: R $ 25 mil millones;
  • contribución del Tesoro Caja Económica Federal: $ 5 mil millones;
  • Los aumentos salariales de los funcionarios / servidores: R $ 23 mil millones;
  • Total: US $ 180 mil millones.

¡Los números asustan! En 2010, los gastos continúan a ritmo acelerado, pudiendo llegar a un total de R $ 108 mil millones (previstos). El valor representa una elevación en la deuda pública del gobierno en relación al PIB (indicador conocido como relación deuda pública neta / PIB). Este indicador puede alcanzar, en enero de 2011, a 65%, en comparación al 57,1% en enero de 2007. Recomiendo leer el periódico «La sostenibilidad de la deuda pública: propuesta a largo plazo uno», los profesores José Luis Oreiro (UFF) y Luiz Fernando de Paula (UERJ). Es cierto que la tendencia está siendo de caída, pero los gastos de la máquina pública necesitan una mejor gestión – y eso es crónico, un problema apartidista.

Hora de mirar hacia el futuro
Como ya mencioné anteriormente, considero que atravesamos, principalmente el año pasado, un período realmente turbulento y las iniciativas tomadas para contener la crisis a corto plazo son menos dañinas que el agravamiento de la crisis. Hemos logrado apartar, entre otros males, el desempleo y aún mantener el optimismo en los consumidores [Bb] y en la economía, probando, incluso internacionalmente, que Brasil es un país viable.

Sí, Brasil todavía carece de mejor infraestructura, más inversiones directas en productos competitivos y calificación, pero va bien. Y ahora es el momento de girar la página y volver al rigor fiscal (que se ha dejado de lado) e instituir un control de gastos. Todo para el país crecer de forma sostenible, es decir, mostrar que no vivimos haciendo fiestas sobre burbujas. ¿Qué tal aprender con las lecciones del pasado, de otras economías y garantizar un país con crecimiento de verdad?

Fuente de la materia: la revista Exame, tema de crédito 966. Foto de FreeDigitalPhotos.net.

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