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El mercado se vuelve rehén de Michel Tem

Los últimos años en Brasil están siendo marcados por denuncias de todo orden referente a la corrupción.

Así, los gobiernos anteriores y el día de hoy, el término del actual presidente Michel Temer.

Cuando miramos bajo perspectiva, lo que nos salta a los ojos es justamente la presencia de Temer y su núcleo de poder político participando de gobierno tras gobierno.

Siempre que apreciamos aquí en Dinheirama que las reformas son críticas para Brasil. Necesitamos transformar el país haciéndolo más competitivo donde la inclusión social sea efectiva y duradera.

Creemos que es indispensable reducir el tamaño de la máquina pública, no sólo reduciendo gastos, sino promoviendo una nueva cultura de trabajo y mérito en todas las instancias del gobierno.

No es posible mantener el país girando apenas con la percepción que sólo aumentando impuestos conseguiremos alcanzar las metas quedas.

Un presidente comprometido en mantenerse en el poder

Desde que las denuncias de corrupción golpearon en las puertas del Palacio de Jaburu fue nítida la elevación del tono por parte gobierno sobre la estabilización de la economía y la necesidad del apoyo de todos para las reformas.

Como no podría ser diferente, buena parte del mercado financiero se embarcó en la percepción de que el camino de las reformas era fundamental para el país, aunque conducido por un presidente envuelto en escándalos y con la peor evaluación popular de la historia.

La necesidad, ha hecho que muchos opten por la llamada indignación selectiva, que puede ser considerada tan nefasta como la propia corrupción. Para mucha gente, la famosa frase de Maquiavelo se hizo valer, al final pensando en las reformas acordar con el mantenimiento de Temer en el poder era algo como «los fines justifican los medios».

El mercado rehén de un presidente débil y sin apoyo

Para mantenerse en el poder, además de jurar compromiso con las reformas, el presidente comenzó a negociar apoyo con los liderazgos políticos. Cada voto contabilizado en favor del presidente tuvo alto costo, moral y financiero.

Lo toma allí, fue justiciado durante los votos de los diputados como apoyo a la recuperación económica del país. De nuevo, «los fines justifican los medios».

Algunas semanas después, entendemos muy bien que en ese poco más de un año de mandato (que quedan) de Temer, tendremos que convivir con un presidente decorativo (Dilma estaba segura en esa!), Que ya jugó la toalla en relación a su principal punto de convergencia con el mercado, la tan soñada reforma de la previsión.

En el caso de que se produzca un cambio en la calidad del producto, se debe tener en cuenta que,

Equipo económico siendo frito

A los ojos de todos, el núcleo político que impregna la presidencia, ya entró en ruta de colisión con el equipo económico, golpeando la tecla de la exclusión de puntos importantes de la reforma de previsión.

Después de que el ministro de Finanzas, Henrique Meirelles, sorprender por las palabras del presidente de que la reforma de las pensiones no puede suceder si ensayado una reacción tímida y desordenado en torno a un hecho de que minirreforma solamente empujar el problema para el futuro.

Sí, buena parte del mercado percibe (sólo ahora) que apostó sus fichas en alguien que no tiene compromiso, que para los discursos y que andará todo el tiempo en la cuerda-bamba.

Ya no tenemos una salida

De aquí hasta el final del mandato vamos a presenciar períodos de cierto optimismo mezclados con la dura percepción de que tenemos al mando del país a alguien sin apoyo.

Los avances en la economía conquistados a duras penas, después de la severa crisis corren riesgo de perderse en poco tiempo.

2018 será un año fundamental por todos los aspectos, las elecciones serán un punto clave para mostrar el camino que la gente elegirá para el país.

Mientras todos nosotros somos rehenes de Temer y sus negociaciones seguimos mirando a nuestro alrededor y observando el país hundirse. No se engañe.

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