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El gran secreto de tener metas financieras

O grande segredo de ter metas financeiras Situación A
Usted quiere realizar un viaje a principios del año que viene con su familia. Hace cálculos sobre los costos involucrados, tales como precio de pasajes / combustibles, diarias de hotel, paseos a realizar, etc. Cota el mismo viaje en diferentes agencias de turismo y llega al valor total estimado de cerca de R $ 3 mil. Para realizar ese sueño de ocio, calcula que tendrá que ahorrar e invertir aproximadamente R $ 250 por mes, en una aplicación segura que rinda intereses, como la libreta de ahorros.

Y comienza este mes a construir su plan de vacaciones [Bb] a fin de hacer viable la realización del viaje el año que viene, haciendo esfuerzos colectivos, es decir, con la familia, por medio de recortes de gastos innecesarios en el presupuesto doméstico y más disciplina con las cuentas y gastos del día a día. Todo con el objetivo de lograr realizar el viaje de los sueños.

Situación B
Usted quiere comprar la casa propia en 5 años. Consultando a su planificador financiero, llegan juntos a la conclusión de que, ante las alternativas de inversión [Bb] actualmente disponibles y teniendo en cuenta su situación financiera actual, la mejor opción es el pago del inmueble a la vista. El inmueble que planea comprar cuesta cerca de 100 mil reales. Luego, usted concluye que es necesario ahorrar R $ 1.500 al mes e invertir ese dinero en una aplicación conservadora, como un fondo referenciado DI con baja tasa de administración.

Animado con la posibilidad de alcanzar esa meta financiera y viendo que la empresa en que trabaja tiene un sistema de promoción en que el aumento de escolaridad proporciona un aumento real de salario, emprende desde ya esfuerzos para hacer cursos de reciclaje profesional. Al final, tales cursos le promoverán en el empleo, aumentando su salario y, por consiguiente, incrementarán la disponibilidad de caja existente para dar impulso a la planificación y conquista de la meta de adquisición del inmueble.

Dadas las situaciones, pregunto: ¿qué ambas tienen en común? Intuitivamente, percibimos la existencia de un objetivo financiero, una meta a cumplir: en un caso, financiamiento de un viaje, en otro, la compra de un inmueble. Ocurre que no es sólo eso. Para la realización de tales metas, ambas situaciones exigen la construcción de planes de acción, o sea, que involucran la planificación. ¿Y qué es necesario para que la planificación tenga éxito y la meta sea alcanzada? Simple: el plan debe «salir de la tierra Una vez establecidas las premisas para la viabilización de los objetivos, es necesario actuar.

En la primera situación, la familia deberá revisar su presupuesto mensual, cortando gastos innecesarios y disminuyendo el valor de las cuentas de consumo (energía, agua, gas) para hacer que haya sobras al final del mes que puedan aplicarse en la inversión programada a la inversión programada propósito específico – las merecidas vacaciones.

En la segunda situación, el profesional que quiere tener el inmueble propio y sabe que la empresa valora a los funcionarios que más estudian, debe crear espacio en su agenda no sólo para asistir al curso que le dará derecho a una promoción en el trabajo [Bb] pero también motivarse para saber que el perfeccionamiento profesional también le traerá beneficios para su vida personal, traducidos en la adquisición de la casa propia dentro del plazo establecido.

Al reflexionar sobre estas situaciones hipotéticas descritas (pero cuyos deseos bien puede ir a conocer nuestra) a un nivel más profundo de análisis, finalmente llegamos a descubrir el gran secreto de tener metas financieras: el secreto no está en el futuro que describen, pero los cambios que se producen hoy, aquí y ahora.

A partir del momento en que usted aspira la realización de un sueño cualquiera, cuya realización se encuentra en el futuro (no importa si más cerca o más lejos), percibe que, para hacerlo concreto, necesita practicar determinadas acciones en el presente. Debe tener un comportamiento activo para la realización del sueño. Así, para conseguir una jubilación financiera cómoda, no basta con imaginarse un futuro lleno de más tiempo para usted y su familia, sino invertir dinero hoy para que tal meta sea pasible de realización.

De la misma forma, para tener un patrimonio en acciones bien construido y sólido, no basta especular cuánto será el precio de la acción «X» o «Y» de aquí 10 o 15 años, sino estudiar hoy todos los aspectos importantes que involucran ese tipo de inversión, tales como mecanismo de funcionamiento de la Bolsa, balance de las empresas en las que se quiere invertir, etc. Y efectivamente invertir en la Bolsa [Bb] .

Si su meta financiera es acabar con las deudas, no basta con imaginarse la sensación de alivio que tendrá en el futuro al «salir del rojo», sino buscar hoy medios de verse libre de los problemas cuanto antes, renegociando las deudas con las instituciones financieras, buscando orientación de especialistas, etc.

De todos modos, como acertadamente dice Conrado Navarro, la educación financiera debe ser incorporado en el estilo de vida de las personas que tienen ambiciones y visiones futuras sobre sus finanzas. Los cambios que usted provoca en su vida cotidiana a través de la eliminación de consumo excesivo, la planificación de compras más conscientes, la aplicación en inversiones más coherentes con su perfil de riesgo, necesidades personales y horizontes de tiempo, entre otros, son los grandes ingredientes que harán que usted pueda «golpear el punto» en esa «receta de pastel» que le permitirá alcanzar sus objetivos.

Mi deseo es que usted, al tener metas y visiones financieras realizables y factibles – después de todo, la meta no puede ser tan ambiciosa a punto de exigir un esfuerzo impracticable, ni tan pequeño como para desalentar el trabajo de buscarla -, haga modificaciones positivas en su cotidiano a fin de no sólo realizar el sueño un día planeado, sino también tener un estilo de vida financieramente más sano y próspero. No sólo en el futuro, sino también en el presente. Aquí y ahora.

¡Es eso! ¡Un gran abrazo, y que Dios les bendiga!

PD: Mi fuente de inspiración para la preparación de este artículo fue el libro «Hacer Feliz», de David Allen. Si desea conocerlo, lea la reseña del libro en mi blog (haga clic aquí).

Crédito de la foto de stock.xchng.

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