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Educación financiera de los niños y jóvenes

dinheirama post-financiera-educación-niños-jóvenes ¡Dejen un regalo para toda la vida a sus niños, de educación financiera! ¿Debemos hablar de finanzas con nuestros niños? Sí. No sólo hablar, sino también participar, compartir, acoger, integrar, dejar experimentar, jugar, en fin, todo lo que nuestra imaginación y creatividad nos sopla.

Así como todos los demás asuntos que componen la educación que transmitimos a nuestros hijos y agregados, la educación financiera debe estar presente desde muy temprano. Debe ser ofrecida en forma de estímulo, incentivo, confianza y corrección, después de todo, somos todos aprendices.

Y, como muchas familias ya lo hacen, debemos asumir esta responsabilidad y, por qué no decir, deber, pues mientras nosotros procrastinamos, transfiriendo esa responsabilidad a la escuela, al gobierno o sea allí para quien elegimos como responsables, precio muy alto por esa omisión.

Es indiscutible que la educación financiera es también responsabilidad de la escuela y del gobierno, es bueno que se diga! En estas instituciones, públicas y privadas, ya existen muchos proyectos en ejecución y que, a través de los niños, vienen ayudando a muchas familias, cambiando sus hábitos y comportamientos en la relación de éstas con el dinero.

Pero lo que nos interesa, principalmente en esta reflexión para tomar el control de esta cuestión que permea nuestra vida entera, es que esto está en nuestro regazo, tanto como nuestros niños, o sea, es de nuestra gobernanza, nuestra administración, antes que nada .

Hacer listas de regalos para las fiestas de cumpleaños de nuestros hijos, en buffets, al estilo de las listas de boda tradicionales, no es una buena manera de educarlos financieramente. Estaremos desarrollando en ellos el consumismo, que es el consumo inconsciente y de mala calidad.

En este caso, les decimos a ellos que lo importante es tener y no ser. Estaremos enseñándoles a elegir a sus amigos por lo que pueden dar materialmente y no por lo que ellos son y pueden dar en amistad, fidelidad, complicidad, confianza, solidaridad, alegría, conocimientos y compañerismo.

Además de obligar a algunos amiguitos que, siendo de familia sin recursos para ello, acaban por apartarse de nuestros hijos y de nosotros. En vez de eso, deberíamos animar a nuestros hijos a invitar a aquellos de quienes realmente les gusta, siendo lo más importante su presencia, para que juntos conmemoramos un año más de vida.

Vamos a algunas indicaciones prácticas:

La familia debe reunirse para hacer su presupuesto mensual / anual

En este momento, ofrecer materiales como papeles, lápices, bolígrafos, tiza de cera o revistas de colores para ser recortadas y pegadas, para que los pequeños den sus contribuciones como parte de una planificación de nuestras vidas.

Por ejemplo, si la familia programa un viaje y el niño participa de todas las etapas de la planificación de ésta, después, cuando el viaje pase y la familia esté disfrutando de la misma, los padres podrán recordarlos de los «sacrificios» que todos hicieron para la realización de este emprendimiento. Los niños estarán aprendiendo a tomar decisiones.

El presupuesto debe hacerse por escrito

Debemos procurar hacer de este registro una conquista importante de la familia, por lo tanto, él debe ser hecho con alegría, en un clima agradable de encuentro familiar, para que los niños establezcan una noción agradable y positiva en relación al asunto «dinero».

El presupuesto debe contemplar todos los gastos / gastos de todos los integrantes de la familia

De esta forma, el niño sabrá, aunque de manera superficial, cuánto cuesta cada producto y / o servicio que ella disfruta. Por ejemplo, valor de la escuela, valor del transporte escolar, valor de la merienda en la escuela, valor del uniforme, etc.

La idea principal es permitir que el niño tenga contacto con esta realidad. Actitud que nosotros, los adultos, en general no creemos necesario compartir con nuestros menores.

Enseñar desde muy pequeñito que hay cosas que necesitamos y otras que queremos, pero todas dependen de lo «podemos»

Las compras del mes del supermercado pueden convertirse en un excelente laboratorio. ¿Qué es más caro? Caro? ¿Qué es caro? ¿Qué es más barato? ¿Qué es esto? Ahora bien, los recursos son finitos. ¿Podemos comprar todo lo que queremos? ¿Porque no? ¿Cómo conquistamos el dinero que tenemos?

Hacer elecciones es parte

Los recursos finitos nos enseñan a tomar decisiones. Materialmente hablando, por el precio. Moralmente hablando, por los valores. Conceptos que se van profundizando a medida que el niño crece.

Ahorro, nuestro conocido cofrinho

Sí, el cofín es muy bienvenido desde temprano. Enseña al niño a aprender a esperar, a tener paciencia y persistencia. Virtudes muy importantes siempre y, sin duda, muy relevantes en nuestra vida adulta.

Diga sí a la semana y / o semanal

Puesto que no vinculadas a ningún rendimiento o evaluación, son muy importantes. En el caso de que el dinero acabe antes de la semana, vivirá la frustración de elecciones equivocadas, pues no es sólo acertando que se aprende, ¿verdad?

Por todo ello, creo que la educación financiera es un gran regalo para nuestros niños. ¿Estás de acuerdo?

Foto de los niños y el piggy bank, Shutterstock.

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