Saltar al contenido

Día a día del profesional liberal: atenciones

Hola lector, en el artículo de hoy hablaré sobre nuestras atenciones en consultorio. Recordando que aunque mi base sea la Psicología, lo que escribí ciertamente también puede ser aplicado en otras áreas de la salud. ¡Vamos allá!

¿Qué clientes atender?

Muchos colegas en el inicio de la carrera me preguntan sobre qué nicho de mercado atender. Esta pregunta es compleja.

Puedo empezar respondiendo de manera simple: escoja su nicho, su especialidad y, poco a poco, trate de ser lo mejor que pueda. ¿Verdad? Más o menos, pues existen complejidades en la relación cliente / paciente con terapeuta u otro cuidador del área de salud y explicaré más abajo.

Junto con la primera pregunta, viene también otra: el número de clientes que se deben atender. La respuesta es: depende de cada uno y de innumerables variables.

Comenzando por lo más práctico y concreto: cuántas horas de la semana se dispone a atender: 5, 10, 20, 30, 40, 50 horas? Es usted quien definirá ese volumen, de acuerdo con su disponibilidad y necesidad financiera, basada en su planificación financiera.

Por otra parte, la palabra disponibilidad implica no sólo horas sino el aspecto psicológico, que merece atención especial. Pregunto: ¿Cuántos clientes usted emocionalmente tendrá disponibilidad o conseguirá atender, acogiendo cada uno de ellos en sus demandas?

Por esto, me gusta el concepto de expansión emocional, el creador del psicodrama Jacob Levy Moreno, que consiste en la capacidad de las personas para mantener relaciones, «sostener el afecto de los demás por algún tiempo», que se aplica aquí también, ya tanto la terapia u otro tratamiento consisten en la relación entre cliente y profesional, que necesita fluir.

Y seamos realistas: no siempre tendremos necesariamente empatía por todos los clientes que nos busquen, de la misma manera que la recíproca será verdadera. Nada mal, siempre que esto se considere respetuosamente.

Lectura recomendada: Oficina y liberal profesional: día a día, la adquisición de clientes y la difusión de su trabajo

¿Qué tipos de llamadas realizar?

Por otra parte, volviendo al concepto de expansividad emocional, se aplica también para identificar y definir los tipos de atención que tenemos más facilidad en realizar, lo que nos ayuda mucho a enfocarnos en nuestros talentos, intereses y claro, desarrollarse cada vez más en la profesión .

Hay terapeutas que logran y prefieren atender grupos, otras parejas, otros sólo pacientes individuales y tipos específicos de casos con los que se sientan más identificados o confiados.

Y todo esto, sin que percibimos, fue siendo moldeado en nuestra familia, en la convivencia nuestros padres y hermanos inicialmente y también demás familiares: abuelos, tíos y otros.

Por ejemplo: si venimos de una familia pequeña, grande, más tranquila, más turbulenta / agitada, todo esto influenciará y más aún, modelar nuestra capacidad de atención y dar cuenta emocionalmente de cierto número de seres humanos y dedicarnos a ellos. ¿Puedes percibir?

Yo daré mi ejemplo: vengo de una familia muy pequeña, lo que me hizo tener una manera natural para cuidar mejor de las personas en atendimientos individuales. Al igual que a las parejas y familias, pero sé que en estas circunstancias tendré que estar más atenta, estudiar más y «afinar» mi escucha a todo lo que me dirán.

Al principio, me quedaba afligida con varias personas hablando al mismo tiempo y tuve «que me vuelvo» para atender bien. En la atención, también sé que a partir de un cierto número de clientes, mi capacidad de acoger, quedar junto al dolor del otro sin dejarme enmarañar en ella, se vuelve limitada y, por lo tanto, de ahí también estipula para mí misma cuáles y cuántos los clientes consigo satisfacer bien no sólo toda la semana, sino también a lo largo de los días.

Dentro de lo posible, acabo distribuyendo casos, mezclando en un mismo día aquellos menos y más complejos, para evitar un desgaste mío que ciertamente repercutirá en el cliente. Para que tenga más claridad, sugiero también pensar en la empatía, que es aquella capacidad de «calzar el zapato del otro» a fin de conectarse con su dolor y poder ayudarlo.

Cuente siempre con colegas de profesión

Si usted, lector, por alguna razón no puede hacer esto con le pide ayuda, piense si no será el caso de encaminar al cliente a un colega. Sin empatía, no hay encuentro con el otro. ¿Y cómo ayudarle sin este importante componente, aún más en casos de dolor, sea física o psicológica?

Además de la expansividad emocional y de la empatía, existen también los valores del cliente, que si son más cercanos a los suyos, mejor. Verá, más cerca, no iguales. Esto vale para todas las relaciones humanas y se incluye aquí también.

Y esto no significa que usted no podrá atender a alguien cuyos valores de vida sean muy diferentes a los suyos. Lo que sé es que esto puede convertirse en un obstáculo a la atención, pero si no es para usted, vaya adelante.

Lectura recomendada: Día a día profesional de la persona: efectivo, valores y forma de pago – Parte 1

De todos modos, si reconoce que los valores de aquel cliente, pareja o familia son muchos diferentes de los suyos, de manera que dificultan ayudarlos, sea honesto consigo mismo y con ellos y los encamine a un colega que podrá hacer más por ellos que usted. ¿Es una cuestión de ética y compromiso con todos aquellos que lo buscan, concuerda?

Y una sugerencia: no deje pasar muchas sesiones, pues el resultado puede no ser positivo; la palabra de quien ya pasó por esto.

¿Cómo andan sus emociones como profesional?

Es importante resaltar aquí la importancia del terapeuta en hacer su propia psicoterapia para ser capaz de ofrecer la acogida necesaria al sistema atendido, evitando incluso de ser paralizado por las resonancias, que nada más son, en el lenguaje popular, que un profundo sentimiento (positivo o no, que nos acomete, a partir de aquellas historias que los clientes nos cuentan, que encontraron «eco» en alguna parte de nuestra existencia que no manejamos bien, vamos a decir así, hasta que un día ella es despertada y sin percibir, perdimos el control sobre en el que se comprometen las atenciones.

En estos casos, una sugerencia: cuando tenga algo que su cliente quiere contarle que le molesta mucho, pregúntese las razones de esa emoción, busque identificar qué memorias se activan a partir de determinado habla y cuídalo lo más rápido posible, a fin de evitar que tales sentimientos sean transferidos de manera negativa o excesivamente positiva, disfuncional e inconsciente para la relación con su cliente.

Por eso mismo también es importante hacer supervisión de los casos atendidos, sea individual o en grupo, con algún compañero más experimentado, después de todo, una mirada «desde afuera», contribuye y mucho para el buen andamiento de nuestro trabajo.

En épocas de crisis y no necesariamente, pues también lo he hecho hace años, algunos colegas montan el propio grupo de estudios o supervisión, sea mensual, quincenal, lo que ayuda mucho en el cambio de visión de los casos atendidos, pues son nuevas miradas, otras perspectivas.

Y por último, una última cuestión: el tiempo que se debe guardar material del cliente. Nuestro consejo profesional (CFP-Consejo Federal de Psicología) recomienda 5 años. Debemos hacer esto con el máximo cuidado, en un lugar seguro, sin dejar material expuesto, respetando fielmente el Código de Ética.

Lectura recomendada: Día a día profesional de la persona: efectivo, valores y forma de pago – Parte 2

conclusión

En este artículo se trata de aspectos más subjetivos de la práctica clínica que merecen atención, pues implican, de manera subjetiva, el principal pilar del trabajo terapéutico, que es relación con el cliente.

Como usted ciertamente notó, conocimientos técnicos, administrativos y financieros son importantísimos, pero sin la parte emocional de la relación con el cliente, poco se construye.

En este artículo, veo que nos estamos acercando al final de la «serie» sobre práctica clínica. En el próximo y último, escribiré sobre cómo administrar el consultorio en tiempos de crisis.

Y si tiene algún aspecto que usted, lector, quiera saber y que no fue contemplado por aquí, no dude en escribir para mí, sea en el espacio de comentarios de este material o directamente ([email protected]). Es bueno oírlo y poner en el artículo, si es posible, su sugerencia. ¡Hasta pronto!

Foto «Group therapy», Shutterstock.

4.8
44