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Del tecleo en el mundo virtual al voto en el mundo real

Do clique no mundo virtual ao voto no mundo real Los políticos y pre-candidatos en todo Brasil ya están usando herramientas sociales en Internet para interactuar y recoger apoyo, conectando con la sociedad y formadores de opinión para, en el momento exacto (según la legislación electoral), esparcir su mensaje para intentar transformar el clic en el voto.

La campaña presidencial de Barack Obama en 2008 es un ejemplo muy citado, pero hay muchos otros ejemplos, como el candidato a alcalde de la ciudad de Calgary en Canadá, Naheed Kurban Nenshi, que con el apoyo menos del 5% de la población, ha logrado revertir al 40% del voto popular en cuestión de días, debido en gran parte al apoyo de los expertos en el uso de medios sociales.

El alcalde Cory Booker, de Newark (NJ) en Estados Unidos, tiene más de 1,1 millones de seguidores en Twitter, la población de la ciudad es de 280.000. Estos son algunos ejemplos, hay muchos otros.

Como estamos cerca de las elecciones para concejal y alcalde, que serán en el segundo semestre, resolví traer algunos consejos de medios sociales para los que desean hacer buen uso de Internet para recaudar apoyos y realizar buenos trabajos:

planificación
Uno de los primeros pasos en la planificación de la comunicación política es identificar los principales mensajes y propuestas que se utilizarán en la campaña. Estos mensajes deberán enviarse simultáneamente a través de canales sin conexión y en línea, pero con diseños y características diferentes.

No se puede, por ejemplo, publicar solamente santos de propaganda en la timeline del candidato. Es necesario publicar conversaciones, noticias de la campaña y mucho contenido instructivo y real – además, por supuesto, de prepararse para responder en tiempo real a las críticas, apoyos y sugerencias.

interacción
Como el modelo mostrado arriba, los medios sociales pueden actuar como el puente entre las comunicaciones previstas en el marketing [Bb] político y los electores. Al interactuar con los votantes, participando en Twitter y Facebook, por ejemplo, el candidato permite que la gente continúe discutiendo y compartiendo su mensaje.

En resumen, los medios tradicionales muestran de forma genérica la imagen, mientras que los medios de comunicación social muestran las conversaciones, amplía y sostiene el mensaje y el ser humano que está por detrás del candidato.

conexiones
Si se hace presente en los medios sociales y crear grandes conexiones no es una tarea de la noche a día, a menos que el candidato sea una celebridad polémica (como el ex payaso Tiririca). Lo más importante no es conseguir seguidores, sino influyentes.

Para lograrlo es importante tener cabezas de clave, o sea, personas ya con relevancia social que puedan enaltecerlo, republicando el mensaje del político. Cuando un político se extiende a los individuos directamente a través de las redes sociales, pasa a usar una forma pública de formar una conexión con los votantes [Bb] – lo que va mucho más allá de sólo un apretón de manos en un mitin.

instantaneidad
No todos los políticos pueden ser capaces de usar los medios sociales de forma efectiva, constante e incluso simultánea. Las historias de éxito dan cuenta de la efectividad, o sea, el atributo más importante de los medios sociales es el «en tiempo real». La gente quiere ser escuchada, contestada, curtida, retuida y compartida de forma instantánea.

monitoreo
Es necesario saber lo que hablan acerca de su candidatura, de su nombre y de los competidores, en todos los niveles y redes; saber los comentarios de seguidores y no seguidores, competidores y enemigos políticos. Esta es la clave para organizar una política correcta de comunicación y relación social por Internet.

Estamos hablando de monitorear todo, desde blogs, redes sociales, portales, noticias, foros, grupos, periódicos, etc. En momentos críticos (sean buenos o malos), es esencial que haya establecido canales de comunicación consistentes para ser capaces de actuar con rapidez y eficiencia.

El tiempo para iniciar una presencia en los medios sociales no es después de una crisis, sino más bien. Tener una relación preestablecida con las personas puede tener un gran impacto en la percepción del público y, potencialmente, minimizar los efectos negativos (o capitalizar sobre los acontecimientos positivos). Las conversaciones están sucediendo independientemente de la participación del candidato, por lo que ignorar esa «avenida» no es la respuesta, por el contrario.

sitio web
El sitio del candidato es la pista de aterrizaje y es allí donde debe estar todo el material de campaña, propuestas, noticias, vídeos, jingles, posturas de las redes sociales y etc. Es en el sitio del candidato que el elector virtual va a crear confianza [Bb] y validar lo que fue comentado en las redes sociales, descubrir lo que real, oficial y lo que es rumor.

Presencia virtual
Tener equilibrio entre ser accesible y estar presente es el punto fundamental. Es necesario responder a todo, pero no se debe ser presente todo el tiempo en lo virtual – eso puede caracterizar otra cosa y generar interpretaciones. Por otro lado, no se debe ser incoveniente, aquel el aburrimiento virtual o el «cutucador» oficial de la parada, pues la red social puede acabar bloqueándola (o sufrir el «block» por el elector, lo que es peor).

Pues bien, eso es un trabajo para profesionales. No sirve para dejar esta actividad para un «apadrinado» o un «sobrino». Cada uno debe saber cómo administrar su campaña de forma profesional, pero también humana. Las redes sociales pueden ser herramientas, pero también pueden ser el desastre que falta para que la campaña vaya mal. Atención, pues.

Foto de sxc.hu.

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