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Crecimiento económico, crisis financiera mundial e inflación, los desafíos de Brasil

Crescimento econômico, crise financeira mundial e inflação, os desafios do Brasil Hace algún tiempo iniciamos un debate extremadamente interesante sobre intereses, inflación y crecimiento económico y los efectos de esas variables en todo el ambiente económico brasileño en los últimos meses, período en que Alexandre Tombini asumió la presidencia del Banco Central. Coincidencia o no, en ese mismo período tuvimos el agravamiento de la crisis en Europa, lo que trajo de inmediato para el mundo un crecimiento menor y, consecuentemente, un enfriamiento de la economía.

El crecimiento del país en los últimos años, superior al porcentaje que el país puede soportar, ha traído de vuelta un peligro muy conocido. Por otra parte, prefiero llamar al fenómeno de «enemigo íntimo», ya que forma parte de la historia económica de nuestro país. Es ella misma, la inflación. Dentro de ese contexto, aún en la gestión Henrique Meirelles el COPOM comenzó a poner en práctica la política de ajustes de la Tasa Selic sumada a las medidas de contención de crédito para contener el alza de los precios. El dragón está en la mira hace tiempo.

Meta de inflación y ajuste de intereses
El ajuste actual comenzó a tener algún resultado. La inflación, incluso por encima del centro de la meta (4,5% al ​​año) y hasta el techo de la meta (6,5% al ​​año), dejó de ser la mayor preocupación del equipo económico. El discurso está bien ensayado: la degradación de la crisis económica en el mundo creó, en la visión del COPOM, la oportunidad necesaria para iniciar un proceso de reducción de los intereses.

Buena parte del mercado se enfrenta a los nuevos ajustes hacia abajo de Selic con desconfianza y mantuvo el discurso de que la inflación aún estaba en niveles elevados. La visión hacía todo el sentido y muchos creían que el BC estaba cometiendo un grave error que tendría tristes consecuencias ya en el corto plazo.

En mi opinión, el mercado y buena parte de los analistas se atiende mucho más a los argumentos y datos internos que a las reales condiciones y fundamentos de la economía en el mundo. La miopía que asola buena parte del mercado no ha dejado a algunos analistas observar que, en momentos como éste, peor que la inflación es el desempleo y el descenso de la economía.

Inflación o crecimiento económico?
Es claro que la inflación reduce el poder adquisitivo del trabajador y es el más afectado, tarde o temprano. Pero, seamos realistas y sinceros: ¿de qué sirve una inflación en el centro de la meta y una economía estancada, con porcentajes de desempleo de dos dígitos, como ocurre actualmente en algunos países europeos?

El país necesita continuar creciendo, invirtiendo en la mejora del ambiente económico, realizando las reformas necesarias y modernizando la infraestructura necesaria para desarrollarnos más (de forma responsable, sin comprometer el futuro). La lección de casa también pasa por la mayor inversión en educación del ciudadano, pues si existe el déficit de profesionales calificados (y eso ya es más que conocido), existe también el déficit aún mayor de ciudadanía – personas que se comportan de forma proactiva y, que influencien positivamente el crecimiento del país, cobrando los políticos y votando mejor.

Que quede claro que creo que es posible mantener la inflación bajo control, pero sin exagerar en las dosis de interés, lo que influenciaría negativamente el desarrollo de nuestra economía. En este sentido, las acciones del BC parecen haber sido hechas de forma coherente. Vamos a mirar para saber cómo será el desenlace del tema.

Mejora en la nota de crédito de Brasil
La semana pasada, Standard and Poor’s elevó la nota de crédito de Brasil, tanto en moneda extranjera como local. La agencia de riesgo considera que Brasil demuestra compromiso con las metas fiscales, actitud que dejó el país mejor preparado para enfrentar la crisis económica mundial. Cabe recordar que la cuestión fiscal es una de las principales causas de la crisis de muchos países europeos.

En cierta forma, podemos decir que estamos en un ambiente económico más positivo que el de los considerados países ricos. Por otra parte, el Finacial Times hizo un análisis en este sentido, en su blog «Beyond Brics», recordando que la elevación del crédito es un gran hecho para un país que hace poco auguró al mundo a causa de la sobreinflación y tenía problemas serios para pagar sus deudas.

¡Tenemos mucho que celebrar! El Brasil de hoy es, sin lugar a dudas, un país mejor de lo que fue en el pasado reciente. Creo que es el momento de traer las tasas de interés a niveles civilizados, incluso en detrimento de picos inflacionarios (observados de cerca y analizados con inteligencia).

Algunos economistas deben empezar a percibir que más que golpear la meta de inflación, lo fundamental es gestionarla de forma controlada y astuta. En momentos de crisis, el crecimiento del país puede ser más importante que el cumplimiento de la meta de inflación, siempre que esta evaluación sea revisada de acuerdo con los cambios en los escenarios interno y externo. ¿Estás de acuerdo?

Foto de sxc.hu.

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