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¿Compró y se arrepintió? La culpa es su (y no de la comercialización)

En un día de esos días he disfrutado un momento de ocio en el balcón de mi casa. ¿Sabe esos momentos en que la gente decide hacer un poco de «nada»? Pues es, pero no funcionó. Creo que sufro de SPA (Síndrome del Pensamiento Acelerado). Intento apagar un poco, pero no consigo, y allí vienen los pensamientos.

Como leo mucho sobre finanzas y marketing, es normal que esas informaciones queden deambulando por mi mente, pero en ese momento yo pensaba sobre la situación del país, y sobre algunos amigos que están enfrentando problemas de desempleo.

También recordaba cómo eran diferentes sus relaciones con el dinero, pues algunos mantenían un patrón de vida más simple y tenían buenas reservas para los imprevistos, mientras que otros tenían un patrón más elevado y dependían totalmente de sus empleos.

Luego vino una forma de pregunta-conexión: ¿Por qué tantos balones sueltos en el manejo de su dinero, mientras que algunos pueden tremendo éxito? Y allí voy tratando de conectar las finanzas y el marketing para buscar respuestas.

La pereza de aprender

Como es difícil concientizar a la gente sobre la necesidad de entender más sobre el dinero. Las cuestiones técnicas, como los tipos de inversiones, presupuesto, planificación, etc. es importante, pero las cuestiones de comportamiento, como la psicología de consumo, los patrones de pensamiento, los tabúes familiares, las frustraciones estatus son aún más relevantes, ya que si no se trabaja, anular los efectos del conocimiento técnico.

El problema de no ser educado financieramente es que nos volvemos más vulnerables a las constantes evoluciones del marketing, que buscan de todas formas mejorar sus herramientas y técnicas para alcanzar su objetivo de promover productos, servicios, experiencias, conduciendo a la gente hacia el momento final. el consumo.

Y la batalla que la comercialización traba con ti ocurre dentro de tu mente. Es decir: sin información, sin protección. Y eso ya explica muchas cosas sobre algunas actitudes aparentemente estúpidas que la gente hace, comprando cosas que ni necesitan y que poco tiempo después proporcionan sensaciones de arrepentimiento o simplemente dejan de ser relevantes.

Es un hecho que muchos intentará justificar su compra, aunque sepan que gastaron más de lo que podían. Al final, la tontería está hecha y ahora sólo queda esconder (el atajo) o tomar las decisiones equivocadas (la realidad).

Por favor, no se ofenda con mis expresiones. También he tenido comportamientos estúpidos varias veces (y también he intentado probar que yo estaba bien, incluso sabiendo de lo contrario).

Lectura recomendada: Comprender la relación entre el placer y el consumo, y escapar de ella!

El neuromarketing y sus técnicas persuasivas

Las últimas campañas publicitarias para la oferta de productos y servicios están haciendo uso de técnicas que han venido de estudios profundos y complejos sobre el funcionamiento de la mente humana; el nombre que proviene de la fusión de las neurociencias y el marketing, lo que resulta en lo que – llamado neuromarketing.

Como los estudios demuestran que la mayoría de las decisiones de compra ocurren en el subconsciente humano, el neuromarketing trabaja formas de impactar el inconsciente del consumidor con memorias, experiencias positivas, emociones fuertes o suaves que terminan por crear asociaciones con los productos y servicios que se pretende vender.

punta del libro: El tres mentes Neuromarketing

Ahora ensamble esto a las técnicas de uso de desencadenantes mentales, como la aprobación social (que dice que si usted no ha hecho o comprado tal cosa usted no será bien aceptado por la sociedad); o incluso a la escasez (que dice que si usted no compra tal producto hasta mañana, nunca más tendrá otra oportunidad). ¿Estás entendiendo?

Y tiene más: someta algunas técnicas persuasivas y empaqueta todo en una hermosa redacción publicitaria, que podrá ser presentada a través de un texto o un vídeo (mejor aún si ambos se usan). Listo! Yo compro, usted compra y luego lloramos juntos por el arrepentimiento de un consumo precipitado, innecesario o mal planeado.

punta del libro: Las armas de la persuasión

¡No culpe el marketing!

Vamos a entender una cosa antes de finalizar esa reflexión. No hay nada de loable o condenable con las herramientas de marketing. Son sólo instrumentos, que pueden ser usados ​​para el bien o para el mal. Ellas, en sí, no pueden causar ningún efecto o daño.

Para desencadenar algo, necesitan ser usadas en el campo de batalla: nuestra mente. Y nosotros somos los dueños de ese campo. Entonces, la responsabilidad por el desenlace de la batalla es toda nuestra. Es claro que cuanto mejor informados / preparados estamos, mejores oportunidades tendremos que tomar buenas decisiones, pero hasta eso -el deseo de aprender- es nuestra responsabilidad.

conclusión

La educación financiera nos enseña cómo debemos pensar y actuar en favor del enriquecimiento y presenta técnicas y herramientas para alcanzar lo que deseamos para nuestra vida financiera. El marketing nos enseña cómo utilizar los medios de comunicación y la propia mente para promover productos y servicios, con el objetivo final de generar ventas.

Conocer estas dos áreas es fundamental para la evolución de sus negocios y de su vida financiera, pues le pone en el control de la batalla (cerebro). La reciproca es verdadera. Entonces ten cuidado y no te olvides: al final, eres tú quien decide quién será el ganador. ¡Abrazos y hasta la próxima!

Lectura recomendada: Educación Financiera: no posponer las cosas lo que siempre debe hacer

Foto «regrets», Shutterstock

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